He visto el horizonte, aquel punto donde se besan el cielo y el mar. He visto a las estrellas brillar sobre el telón dorado del atardecer y he visto a la luna cantarles a las dunas de los desiertos. Y ha sido precioso. Pero verte sonreír y ser feliz no tiene precio.
*
Perdone usted pero me estoy mordiendo las ansias de volver a tenerle frente a mí para hacer puenting desde el iceberg que pende de su mirada y también estoy ardiendo en el deseo irrefrenable de ahogarme en el río de su boca.
*
Silencios.
Verdades a medias.
Secretos.
Mentiras disfrazadas.
Verdades que no queremos aceptar.
Cosas que no decimos.
Cosas que nos callamos.
Culpabilidad interna.
Tristeza agazapada entre los renglones del alma.
Sonrisas duchenne.
Sonrisas forzadas.
Miradas camufladas.
Abrazos al aire.
Traiciones a las espaldas.
La vida es como un juego de cartas, suerte que yo todavía conservo los comodines sobre la mesa y los ases bajo la manga.
jueves, 28 de noviembre de 2019
miércoles, 27 de noviembre de 2019
El acorde de tu querer
Abundas de luz los rincones oscuros
donde habitan los pájaros ebrios de soledad.
Sobrevuelas castillos de arena
en submundos donde no existe ni siquiera el mar.
Alegras con tu voz cada nota de mi piel,
que en el vacío de tu música,
apenas logra descifrar el acorde de tu querer.
Vivo enamorada de las cuerdas de tu guitarra
que se enredan en los tonos de tu voz.
No sabes cuán bonito cantas,
no sabes cuán bonito te escucho yo.
donde habitan los pájaros ebrios de soledad.
Sobrevuelas castillos de arena
en submundos donde no existe ni siquiera el mar.
Alegras con tu voz cada nota de mi piel,
que en el vacío de tu música,
apenas logra descifrar el acorde de tu querer.
Vivo enamorada de las cuerdas de tu guitarra
que se enredan en los tonos de tu voz.
No sabes cuán bonito cantas,
no sabes cuán bonito te escucho yo.
martes, 26 de noviembre de 2019
En otro momento
Ojalá te hubiera conocido en otro momento. En uno en el que pudiera decirte que fuiste la primera flor al llegar mi primavera. En uno en el que pudiera decirte que jamás me cansé de sentarme en el banco donde jugábamos al policía y al ladrón, esperando con ansia poder pillarte con las manos en la masa, mirándome como nadie más sabe hacerlo ni jamás supiera. Me habría gustado conocerte en un momento en el que nada me hubiese impedido correr cada noche a la puerta de tu casa para leerte un par de poemas de los míos, en un momento en el que me hubieses librado de los brazos del frío. Me habría gustado conocerte en un momento en el que no me hubiese importado decirte lo que siempre me he callado, que sí, que subiría a la cima de los árboles para ver bien tus miedos y poder curarlos, que tienes en los labios una medicina que cura todos mis espantos. Que en tu barquito de vela yo hubiera naufragado, y que me hubiera dormido otra vez si hubieses sido un sueño del que me hubieran despertado.
Pero eso ya no importa, porque en otro momento, tú, lejos de quererme, ya me habrás olvidado.
Pero eso ya no importa, porque en otro momento, tú, lejos de quererme, ya me habrás olvidado.
sábado, 23 de noviembre de 2019
Razones por las que no debes ser tú
¿Y qué puedo decir de él?
Si con sus manos hacía castillos
cuando tocaba la arena de mi corazón.
¿Qué voy a perder?
Por decir que en sus ojos habitaba tal brillo
que cegaba a cualquier polizón.
¿A quién voy a engañar?
Si mis risas chocan contra el cristal
y este me devuelve el eco de las lágrimas que algún día le lloré.
¿A quién debo rogar?
Sí ya llevo tiempo habitando en el mar
y todavía no he visto a ninguna ola romper.
¿Qué más puedo esperar?
De una persona que quiso ser estrella
y perdió la quinta punta.
¿Que más puede abarcar?
Un sentimiento que vive de centinela
y de esperar no se cansa nunca.
¿Qué más puede pasar?
Sí toda bola de dragón vive del fuego
y yo en él me he vuelto a quemar.
¿Qué más puedo añorar?
si poco a poco se abre camino el invierno
y yo no quiero volver a empezar.
¿Hasta dónde voy a llegar?
Robándole segundos al tiempo
y versos a las poesías.
¿A dónde quiero llegar?
Si de sobra ya sé que tu amor sincero
solo fue una falacia muy bien resumida.
¿Y por qué no puedes ser tú?
Que si te asomas a la ventana
a lo lejos puedes ver Madrid brillar.
¿Por qué no puedes ser tú?
Ah, sí, porque todos los rascacielos engañan,
pero desde los bancos de Madrid no se puede ver el mar.
Si con sus manos hacía castillos
cuando tocaba la arena de mi corazón.
¿Qué voy a perder?
Por decir que en sus ojos habitaba tal brillo
que cegaba a cualquier polizón.
¿A quién voy a engañar?
Si mis risas chocan contra el cristal
y este me devuelve el eco de las lágrimas que algún día le lloré.
¿A quién debo rogar?
Sí ya llevo tiempo habitando en el mar
y todavía no he visto a ninguna ola romper.
¿Qué más puedo esperar?
De una persona que quiso ser estrella
y perdió la quinta punta.
¿Que más puede abarcar?
Un sentimiento que vive de centinela
y de esperar no se cansa nunca.
¿Qué más puede pasar?
Sí toda bola de dragón vive del fuego
y yo en él me he vuelto a quemar.
¿Qué más puedo añorar?
si poco a poco se abre camino el invierno
y yo no quiero volver a empezar.
¿Hasta dónde voy a llegar?
Robándole segundos al tiempo
y versos a las poesías.
¿A dónde quiero llegar?
Si de sobra ya sé que tu amor sincero
solo fue una falacia muy bien resumida.
¿Y por qué no puedes ser tú?
Que si te asomas a la ventana
a lo lejos puedes ver Madrid brillar.
¿Por qué no puedes ser tú?
Ah, sí, porque todos los rascacielos engañan,
pero desde los bancos de Madrid no se puede ver el mar.
martes, 12 de noviembre de 2019
Reflexiones
No lo tengas tan seguro. Hoy se me cae el mundo sin ti, pero mañana podría crear yo uno propio en el que no tengas cabida.
*
Lo más bonito que hay en esta vida tiene alas y se llama libertad.
*
Debemos entender que no podemos responsabilizarnos, ni mucho menos culparnos, de cada cosa que ocurre a nuestro alrededor.
*
Unos vienen y otros se van, y ya es hora de que aprendamos a vivir con ello y nos quedemos con quien se queda con nosotros.
*
Nadie tiene derecho a robarte tus recuerdos.
*
Si tienes que hacer esfuerzos por cambiar algunas cosas, quizá no merezca la pena, tanto como tú pensabas.
*
Un buen escritor jamás destruye su obra.
*
Tienes unos ojos tan preciosos que me quedaría a vivir en ellos mil inviernos.
*
La vida tiene sus fases y hay que saber vivirlas o este mundo se irá a la mierda.
*
A veces no es blanco o negro, a veces también puede ser gris.
*
Ojalá alguna mañana cuando abras los ojos al despertar veas de una vez la puta realidad y no el mundo de fantasía que te rodea.
*
Porque ya he visto cómo es el mundo sin ti, y no me gustó nada.
*
La vida es como un juego de cartas, suerte que yo todavía conservo los comodines sobre la mesa y los ases bajo la manga.
*
Hay gente que simplemente no sabe querer, y no son culpables de ello.
*
Es una verdadera lástima que no podamos elegir nuestros sentimientos para dárselos a quienes realmente lo merecen.
*
Quien te quiere te espera y quien se quiere se aleja. No nos engañemos más.
*
Que no te lo diga no significa que no lo sufra.
*
No sé qué es más jodido si amar y no ser correspondido o que te amen y no puedas corresponder.
*
Me gusta (mucho) la gente que dice lo que piensa y lo que siente sin ningún tipo de cohibición o miedo.
*
Mi pregunta es: ¿Cómo se olvida a alguien de la noche a la mañana?
*
No hay nada más peligroso que una mujer herida.
*
Pues yo siempre seguiré escribiendo poesía. Para los que se enamoran y para los que no.
*
Ojalá algún día todo el mundo pudiera ver lo bonita que es la vida si la miras así.
*
No me queda más satisfacción en esta vida que el saber que he podido conocer la verdadera felicidad.
*
¿Para qué preocuparme porque ahora esté pasando por un mal momento si todavía me quedan por pasar miles mejores? ¿Para qué ponerme triste porque una persona se vaya de mi vida si aún quedan por llegar muchas más?
*
Me gusta la gente sencilla, aquella que si te quiere te lo dice, que si se equivoca se disculpa y que si se molesta te perdona. Trato de evitar a las personas complicadas, aquellas a las que les tienes que estar demostrando continuamente que te importan para que te tengan en cuenta, aquellas que creen que la culpa siempre es de otro y aquellas que siempre imponen su orgullo y testarudez a todo tipo de cariño. Lo siento, no me va ese royo. La vida es demasiado bonita siendo así de simple para que la tengamos que complicar nosotros.
*
No me gusta la gente rebuscada, complicada y estereotipada. Me gusta la gente pura. La que si es seria es seria y punto. La que si es solitaria lo es y punto. La que no cambia su forma de ser por agradar al resto. Me gusta la gente simple. La que pide las cosas por favor y da las gracias cuando se las dan. La que pide perdón cuando se equivoca. La que perdona cuando le fallan. Me gusta la gente real. La que tiene sentimientos encontrados por cada esquina y la que tiene un sueño por el que luchar cada día.
*
Lo que pasa hoy en día es que la gente real asusta. Asusta el que te digan las verdades a la cara, sobre todo cuando son malas. Es más cómodo toparte con alguien que te diga "qué bien está todo contigo y qué genial nos lo pasamos juntos" que encontraros con alguien que si ve algo que no le gusta de ti te lo diga claramente. Por eso la gente falsa cae tan bien y la gente real siempre es despreciada y rechazada.
*
Hay gente a la que le gusta el deporte, gente a la que le gusta el cine, gente que se dedica a la música, hay otros que tienen un don para las artes marciales, otros prefieren la cocina, y algunos, el teatro. A mí me gusta escribir, ¿Y qué vamos a hacerle?
*
Niños insultándose y amenazándose unos a otros. Adolescentes violando y pegando palizas. Adultos robando y matando. Mentiras constantes. Traiciones sin remordimientos. Egocentrismo y violencia por todos lados. Nos atrevemos a disfrutar de odiar y nos tiemblan las piernas cuando creemos que amamos. Señores, puedo estar completamente segura de que el mundo se va a la mierda por momentos.
*
Tengo una teoría que es: hay más hombres malos que mujeres malas, pero cuando las mujeres quieren, pueden ser mucho más malas que los hombres. Y puedo confirmarla.
*
Él le dijo esperanzado: "¿Quién sabe? Quizá pronto conozcas al amor de tu vida". Y ella le dijo, segura de sí misma y arrastrando una imborrable huella de convicción; "Yo ya conocí al amor de mi vida, y amores de esa clase nunca hay dos, ni siquiera para quien lo ha perdido".
*
Me mata ser siempre la que se queda con el sentimiento clavado como una espina en el alma. Quisiera aprender de los demás para poder sobrevivir en un mundo de gente con piedras tomadas por corazón y memorias con Alzheimer por adelantado.
*
Lo más bonito que hay en esta vida tiene alas y se llama libertad.
*
Debemos entender que no podemos responsabilizarnos, ni mucho menos culparnos, de cada cosa que ocurre a nuestro alrededor.
*
Unos vienen y otros se van, y ya es hora de que aprendamos a vivir con ello y nos quedemos con quien se queda con nosotros.
*
Nadie tiene derecho a robarte tus recuerdos.
*
Si tienes que hacer esfuerzos por cambiar algunas cosas, quizá no merezca la pena, tanto como tú pensabas.
*
Un buen escritor jamás destruye su obra.
*
Tienes unos ojos tan preciosos que me quedaría a vivir en ellos mil inviernos.
*
La vida tiene sus fases y hay que saber vivirlas o este mundo se irá a la mierda.
*
A veces no es blanco o negro, a veces también puede ser gris.
*
Ojalá alguna mañana cuando abras los ojos al despertar veas de una vez la puta realidad y no el mundo de fantasía que te rodea.
*
Porque ya he visto cómo es el mundo sin ti, y no me gustó nada.
*
La vida es como un juego de cartas, suerte que yo todavía conservo los comodines sobre la mesa y los ases bajo la manga.
*
Hay gente que simplemente no sabe querer, y no son culpables de ello.
*
Es una verdadera lástima que no podamos elegir nuestros sentimientos para dárselos a quienes realmente lo merecen.
*
Quien te quiere te espera y quien se quiere se aleja. No nos engañemos más.
*
Que no te lo diga no significa que no lo sufra.
*
No sé qué es más jodido si amar y no ser correspondido o que te amen y no puedas corresponder.
*
Me gusta (mucho) la gente que dice lo que piensa y lo que siente sin ningún tipo de cohibición o miedo.
*
Mi pregunta es: ¿Cómo se olvida a alguien de la noche a la mañana?
*
No hay nada más peligroso que una mujer herida.
*
Pues yo siempre seguiré escribiendo poesía. Para los que se enamoran y para los que no.
*
Ojalá algún día todo el mundo pudiera ver lo bonita que es la vida si la miras así.
*
No me queda más satisfacción en esta vida que el saber que he podido conocer la verdadera felicidad.
*
¿Para qué preocuparme porque ahora esté pasando por un mal momento si todavía me quedan por pasar miles mejores? ¿Para qué ponerme triste porque una persona se vaya de mi vida si aún quedan por llegar muchas más?
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Me gusta la gente sencilla, aquella que si te quiere te lo dice, que si se equivoca se disculpa y que si se molesta te perdona. Trato de evitar a las personas complicadas, aquellas a las que les tienes que estar demostrando continuamente que te importan para que te tengan en cuenta, aquellas que creen que la culpa siempre es de otro y aquellas que siempre imponen su orgullo y testarudez a todo tipo de cariño. Lo siento, no me va ese royo. La vida es demasiado bonita siendo así de simple para que la tengamos que complicar nosotros.
*
No me gusta la gente rebuscada, complicada y estereotipada. Me gusta la gente pura. La que si es seria es seria y punto. La que si es solitaria lo es y punto. La que no cambia su forma de ser por agradar al resto. Me gusta la gente simple. La que pide las cosas por favor y da las gracias cuando se las dan. La que pide perdón cuando se equivoca. La que perdona cuando le fallan. Me gusta la gente real. La que tiene sentimientos encontrados por cada esquina y la que tiene un sueño por el que luchar cada día.
*
Lo que pasa hoy en día es que la gente real asusta. Asusta el que te digan las verdades a la cara, sobre todo cuando son malas. Es más cómodo toparte con alguien que te diga "qué bien está todo contigo y qué genial nos lo pasamos juntos" que encontraros con alguien que si ve algo que no le gusta de ti te lo diga claramente. Por eso la gente falsa cae tan bien y la gente real siempre es despreciada y rechazada.
*
Hay gente a la que le gusta el deporte, gente a la que le gusta el cine, gente que se dedica a la música, hay otros que tienen un don para las artes marciales, otros prefieren la cocina, y algunos, el teatro. A mí me gusta escribir, ¿Y qué vamos a hacerle?
*
Niños insultándose y amenazándose unos a otros. Adolescentes violando y pegando palizas. Adultos robando y matando. Mentiras constantes. Traiciones sin remordimientos. Egocentrismo y violencia por todos lados. Nos atrevemos a disfrutar de odiar y nos tiemblan las piernas cuando creemos que amamos. Señores, puedo estar completamente segura de que el mundo se va a la mierda por momentos.
*
Tengo una teoría que es: hay más hombres malos que mujeres malas, pero cuando las mujeres quieren, pueden ser mucho más malas que los hombres. Y puedo confirmarla.
*
Él le dijo esperanzado: "¿Quién sabe? Quizá pronto conozcas al amor de tu vida". Y ella le dijo, segura de sí misma y arrastrando una imborrable huella de convicción; "Yo ya conocí al amor de mi vida, y amores de esa clase nunca hay dos, ni siquiera para quien lo ha perdido".
*
Me mata ser siempre la que se queda con el sentimiento clavado como una espina en el alma. Quisiera aprender de los demás para poder sobrevivir en un mundo de gente con piedras tomadas por corazón y memorias con Alzheimer por adelantado.
jueves, 31 de octubre de 2019
La flor de la vida
Tengo sólo 20 años. Y me da pánico el paso del tiempo. Ese mismo que arrastra tormentas, primaveras y campos de flores. Ese mismo que se va llevando abuelos, padres y sueños a medio cumplir. El que borra cada huella que las historias van dejando sutilmente. Me da miedo pensar que jamás volveré a ser una niña, que ya nunca más volveré a saborear la dulzura de la inocencia, que nunca más lo veré todo de forma transparente, que no pasaré a pies puntillas por el mundo sin que nadie me llame la atención. Me da lástima pensar que nunca más volveré a sentir la ilusión de los Reyes Magos, que ya no volaré tan alto cuando me monte en un columpio, ni tendré cuidado con dónde pisar cuando las losas del suelo estén separadas por rayas. Me da miedo pensar que nunca habrá dos días iguales, ni una cena más larga. Me da miedo pensar que nadie nace dos veces, igual que no habrá dos inviernos igual de fríos. Me da miedo pensar que cada sonrisa siempre será diferente. Que nunca vamos a encontrar dos veces a la misma persona ni siquiera en la misma persona. Que todo principio irremediablemente tendrá su final, por mucho que lo queramos retrasar. Que siempre nos faltará tiempo para decirle a alguien cuánto lo queremos, que nunca nos sobrará tiempo para hacer lo que de verdad queremos. Me da muchísimo miedo pensar que ninguna brisa de aire entrará por tu ventana dos veces, ni verás al mismo pájaro volar una vez haya emigrado. Me da pánico pensar que las cosas ocurren una sola vez en la vida, y que vida solo hay una. No quiero hacerme mayor, jamás. No quiero dejar de ser joven. Y no por las arrugas o las canas. No quiero hacerme mayor porque no quiero dejar de vivir. No quiero dejar de encontrarme a gente increíble por el camino. No quiero que el destino deje de sorprenderme con historias emocionantes a la vuelta de la esquina un sábado por la noche. No quiero dejar de llamar a mi amiga para irnos de fiesta. Me aterra pensar que un día al salir de trabajar me va a apetecer más quedarme en casa viendo una película, y que llegado un día seguirá siendo así durante el resto de mi vida. Me cuesta un mundo sentar la cabeza. No quiero hacerme esclava de la rutina. Me echo a temblar de pensar que un día ya no conoceré ninguna historia de amor más, que no volveré a probar otros labios, que no me quedaré dormida entre otros brazos. No quiero atarme a nadie. Quiero ser un alma libre toda mi vida. No quiero dejar de viajar. No quiero dejar de conocer mundo. No me quiero estancar en mi oficina o en el sofá de mi casa. No quiero pasarme las mañanas llevando a los niños al colegio. No quiero cambiar la ginebra a las tres de la mañana por el café de media tarde. No quiero dedicarme a mi familia, todavía no. Quiero dedicarme a vivir. A pasarme la semana contando los días para que llegue el fin de semana. A esperar con ansias la próxima oportunidad de lanzarme a la calle a vivir aventuras. A decirle a mi amiga lo guapa que está con su vestido nuevo y lucirlo en las fiestas del pueblo. A darle dos besos al chico que está pensando besarme los labios. A llevar a mi madre de compras y jugar a que nunca va a envejecer, a imaginar que siempre estará a mi lado. No quiero serle fiel a la cordura, quiero arriesgar, quiero apostar, quiero intentar, y tener el suficiente tiempo para poder ganar. Porque siento un terror horrible cuando pienso por primera vez que puede ser la última de algo, o que se me está acabando el tiempo para hacer algo. Porque no quiero que esto se acabe jamás. Porque quiero que siempre haya un día más para poder brillar, una noche más para poder bailar, y que nunca se me queden pequeños los tacones. Sé que es imposible, y aunque yo alguna vez me haga mayor, espero que mi alma siempre siga siendo joven, y que en ella jamás se marchite la flor de mi vida.
viernes, 27 de septiembre de 2019
Ser yo misma
Hoy me he cansado de sentirme culpable por ser yo. Hoy me quiero como soy. De palabras frías en caliente pero cálidas cuando las hago poesía. De silencios prolongados y miradas esquivas. De una bonita mirada que se esconde detrás de un par de cristales. Con una media sonrisa dibujada en la cara sólo cuando un buen artista sostiene el lápiz. Soy de leer mucho y decir poco. Soy de hablar sin mover los labios. De ver mucho la luna. De escuchar mucho el mar. Me duermo abrazada a los peluches cuando estoy helada y acostumbro a refugiarme en los bares que cierran al filo de la mañana y atreverme a llamarles hogar. Soy de cuidar bien de lo(s) que me hace(n) estar viva. Bailo peor que canto e intento acariciar mejor que escribo. Pero sólo cuando tengo ganas. Tengo un par de cuadros en casa y a veces ni los miro. Soy de noches de charlas intensas y días tirados al vacío. Soy de ir a puentes desde los que se ven las estrellas, aunque sólo se hallen en las páginas de los libros. Soy de reír poco y llorar mucho. Aunque pocos sepan que a veces lo hago por alegrarme demasiado. Soy de ver el mundo y viajar siempre que puedo, aunque sea a casa del vecino. Soy de escuchar música callejera hasta perder el ritmo. Soy de beber con hielo y calentar la comida siempre cinco minutos. Soy de soñar despierta y tampoco querer que tus canciones se acaben. Soy de dormirme a tu lado cuando haces que el universo nos cante. Soy de escribir hasta en las paredes de mi casa. Soy de querer más a los animales que a las personas. Soy de subirme en todo lo que veo. De nadar entre las rocas. Soy de ponerme la raya a un lado y vestirme siempre del revés. Soy de querer al que quiere hacerme bien. Y eso, me gusta hasta más que el bigotillo que se te queda después de tomar café.
martes, 10 de septiembre de 2019
Decirte
Ojalá fuera tan sencillo decirte
que cada vez que estoy contigo
me siento como un pájaro
sin su campo magnético.
Como un ermitaño
lejos de su hogar.
Como mil cometas
perdidas al vuelo.
Muy distantes de poder regresar.
*
Quiero tenerte cerca,
tan cerca que no respire,
y decirte que te he echado de menos.
Que he alzado las manos
para tirarle pellizcos al aire
por pensar que alguna vez
me toparía con tus dedos.
Que he tenido miedo
de volver a vivir de tus abrazos.
De comerme las ansias de desnudarme
otra vez al ritmo de tus besos.
Bebo del aire
por no ahogarme en tu ausencia.
Y cierro con llave
para no volver a tentarme de abrirte la puerta.
que cada vez que estoy contigo
me siento como un pájaro
sin su campo magnético.
Como un ermitaño
lejos de su hogar.
Como mil cometas
perdidas al vuelo.
Muy distantes de poder regresar.
*
Quiero tenerte cerca,
tan cerca que no respire,
y decirte que te he echado de menos.
Que he alzado las manos
para tirarle pellizcos al aire
por pensar que alguna vez
me toparía con tus dedos.
Que he tenido miedo
de volver a vivir de tus abrazos.
De comerme las ansias de desnudarme
otra vez al ritmo de tus besos.
Bebo del aire
por no ahogarme en tu ausencia.
Y cierro con llave
para no volver a tentarme de abrirte la puerta.
miércoles, 14 de agosto de 2019
La ventana del autobús
No soy una persona habladora. Me gusta más escuchar. Escuchar viejas historias cuyas sombras aún permanecen ocultas tras el sol de nuestros días. Sentirme cómplice de todas aquellas personas que algún día fueron soldados curtidos en mil batallas que saciaron sus vidas de guerras inacabadas. Prefiero ser el hombro sobre el que caen las lágrimas que los ojos que lloran. Prefiero no matizar, no interrumpir, no dar mi opinión. Me gusta estar callada y no manchar de impunidad el tesoro que es el silencio. No callar a otros cuando desean escupir un mar de palabras que salen disparadas como lanzas buscando su diana. Es maravilloso impregnarse del aroma que desprenden aquellas historias de amor, de amistad, de desencuentros, de viajes a los viejos tiempos donde todo era más transparente y la realidad no necesitaba disfrazarse para pasar desapercibida. Soy una persona observadora. Cuando voy en autobús me gusta quedarme pegada a la ventana y mirar aquí y allá. Veo una casa abandonada donde descansa una vieja silla esperando con impaciencia a alguien que jamás volverá a sentarse en ella. Veo un agujero en una valla que alguien quizás hizo con la intención de pasar al otro lado, o no. Pero sea como fuere, aún sigue ahí, abriendo un espacio entre dos mundos, para quien sepa verlos. Veo cientos de casas en ruinas, las cuales son testigos del amor que había en una familia que pasó sus días allí años atrás. Veo muros que el sol, entre salida y puesta, cada día ha ido tiñiendo de color añoranza. Veo bosques que hace millones de años fueron mar. Veo mares de los que nacerán islas que muy probablemente jamás llegaré a conocer. Veo niños jugando ante la atenta mirada de sus abuelos, tras la cual se esconde la huella de otra niñez de la que ya a penas queda rastro. Veo aquel hombre que se esconde detrás de la barra del bar porque piensa que así sus carencias y problemas estarán más seguros de miradas indecentes, pero que en el fondo está pidiendo a gritos una mano que le ofrezca salir a bailar. Veo a aquel otro chico sentado en la parada de autobús que mira el reloj que tiene en su muñeca con tanta efusividad que pareciese que hubiese una parada que le dejara cerca del amor de su vida. Veo muchas parejas, pero pocas almas gemelas. Veo poca libertad y demasiadas rejas. Veo sangre de inocentes y risas de culpables. Veo a la chica de ojos morados y piel blanca que mira con miedo a quien dice ser el amor de su vida. Veo dagas volando continuamente por el aire y pasando a tan solo milímetros de las cabezas de las personas. Veo mucho dinero y pocos estómagos llenos. Veo corrupción, egoísmo, rencor, maldad. Pero también veo amor, compañía, ayuda, esperanza. Y lo veo porque cada noche al cerrar los ojos sé que lo primero que veré al día siguiente, antes que cualquier cosa, será la luz del sol.
lunes, 5 de agosto de 2019
La ola de tu beso
Mirada de ojos pardos
que persiste inexistente
cual amor tumbado
sobre lonja ardiente.
Se apaga mi corazón
como se apagan las luces
dejando a oscuras a toda una ciudad.
Qué le importa al viento
si me uno al vendaval.
Qué le importa al tiempo
si le robo segundos a la eternidad.
Cruzo los mares en volandas
agarrada a las nubes que trepan
y que nunca tienen miedo a caer.
Ojalá si yo cayese
abrieras los brazos a tiempo.
Ojalá si me rompiese
fuese contra la ola de tu beso.
Contemos cuántas mareas tiene nuestro océano.
Restémosle profundidad al mar
una vez cada invierno.
que persiste inexistente
cual amor tumbado
sobre lonja ardiente.
Se apaga mi corazón
como se apagan las luces
dejando a oscuras a toda una ciudad.
Qué le importa al viento
si me uno al vendaval.
Qué le importa al tiempo
si le robo segundos a la eternidad.
Cruzo los mares en volandas
agarrada a las nubes que trepan
y que nunca tienen miedo a caer.
Ojalá si yo cayese
abrieras los brazos a tiempo.
Ojalá si me rompiese
fuese contra la ola de tu beso.
Contemos cuántas mareas tiene nuestro océano.
Restémosle profundidad al mar
una vez cada invierno.
miércoles, 17 de julio de 2019
Entre brumas
A veces te echo tanto de menos que busco tu mirada entre los ojos de las personas, pero solo hallo una ausencia desmedida del brillo de tu alma cuando se dormía junto a la mía. A veces te echo tanto de menos que prefiero pensar que nunca te he conocido, que mis labios jamás descansaron sobre el dulce de tu boca cuando apaciguabas mis mareas embravecidas. A veces te echo tanto de menos que desearía arrancarme el trozo de alma que tú besabas cada noche antes de dormirnos abrazados. A veces te echo tanto de menos que ni siquiera me acuerdo de que una vez fuiste la causa de mis sueños más amargos, aquellos en los que no aparecías. Hoy te echo tanto de menos que prefiero escribir estando ebria, porque con letras dueles un poco menos y sobria un poco más. Porque que no estés aquí me mata. Porque me enredo en la desesperación de mis dudas y no encuentro una puerta que me lleve junto a tus brazos para que ahuyenten mi miedo y me impulsen a volar. He sido vendaval cuando había cometas en el aire. He sido tormenta cuando había tripulación en el mar. He sido primavera cuando has estado conmigo y he sido amanecer cuando mirabas al horizonte al despertar. He sido banco cuando te sentabas y he sido oxígeno cuando te ahogabas. Has sido limón y he sido sal. Has sido la última vela negra que apagué al soplar. Hoy me dueles dentro. Hoy echo balones fuera. Algún día, cuando el sol brille alto, desataré tus alas y entre brumas casi dispersas te dejaré marchar.
martes, 9 de julio de 2019
Alas rotas
Quiéreme bien. Quiéreme libre. Quiéreme sano. Quiéreme entera. Quiéreme eterna. Quiéreme sin ataduras. Quiéreme sin compromisos. Quiéreme sin rencor. Quiéreme sin recelo. Quiéreme con paciencia. Quiéreme con dedicación. Quiéreme con espacio. Quiéreme con amor. Porque soy mujer libre. Porque no necesito vivir de tus esquelas. Porque naufrago cada vez que el viento me invita a pasear. Porque soy menos huracán a la deriva. Porque busco más de lo que me puedas encontrar. Porque subo escaleras y bajo acantilados. Porque me enredo en las olas del tiempo y manejo las mareas a mi antojo. Y me gusta. Me gusta ser yo. Bésame cuando mis labios busquen tu boca. Abrázame cuando mi cuerpo busque un refugio cálido. Háblame bonito cuando necesite escucharte. Mírame brillar cuando se encienda mi luz propia. Salúdame de lejos cuando me veas marchar. Escríbeme cartas, ahora que pocos lo hacen, y lánzalas en botellas al mar. Porque nuestro amor es tan libre como lo soy yo. Como lo debería ser cualquier mujer enamorada de un hombre. Pasar tardes efímeras a tu lado y noches eternas de café y letras. Eso quiero. Quiero ser de mí. Quiero pertenecerme. Quiero darte el pedacito de mí del que sé que puedo prescindir porque tú lo cuidarás bien. Pero el resto es mío. Como todos esos inmarcesibles inviernos de cine con mis amigos. Sígueme cuando mis huellas sean superfluas, pero no cuando corra como el viento. Déjame ser. Déjame estar. Déjame perderme en el etéreo de tu mirada sólo cuando yo quiera. Déjame decidir por mí misma. Déjame reír, déjame llorar y no me juzgues. Espérame en casa mientras estoy viajando y cúrame las alas cuando estén cansadas de volar. No me las cortes. Porque no hay nada más bonito que la libertad, y nada más preciado que poder sentirte libre junto a la persona que amas.
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