Escribo esto a última hora. Siempre con el tiempo justo. Volví a abrir el cajón. Y volví a encontrarme de frente con todos nuestros recuerdos, ya más negros que blancos. Aunque aún conservaban cierta mezcla entre ambos. Mis lágrimas bañaron tu rostro en aquella noche oscura, el cual se volvió aún más borroso. Y mis lágrimas se volvieron aún más espesas. Y los recuerdos aún más negros. Y mi tristeza más nítida. Y en ese mismo instante, me atrevo a decirte; te amé algo más de lo habitual.
La vida es como un juego de cartas, suerte que yo todavía conservo los comodines sobre la mesa y los ases bajo la manga.
martes, 6 de octubre de 2015
El cajón de mis recuerdos
Escribo esto a última hora. Siempre con el tiempo justo. Volví a abrir el cajón. Y volví a encontrarme de frente con todos nuestros recuerdos, ya más negros que blancos. Aunque aún conservaban cierta mezcla entre ambos. Mis lágrimas bañaron tu rostro en aquella noche oscura, el cual se volvió aún más borroso. Y mis lágrimas se volvieron aún más espesas. Y los recuerdos aún más negros. Y mi tristeza más nítida. Y en ese mismo instante, me atrevo a decirte; te amé algo más de lo habitual.
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