La vida es como un juego de cartas, suerte que yo todavía conservo los comodines sobre la mesa y los ases bajo la manga.
lunes, 29 de septiembre de 2025
Cosas que me gustaría saber de ti
Siempre estaré aquí
Todo en la vida
muy muy feliz
y ha sido porque he hablado un rato con mis amigas
después de pasar una noche juntas
y porque he pasado la tarde tumbada en la cama
al lado de mi madre
con su mano sobre la mía
hasta quedarme dormida
y de repente me he dado cuenta
de que lo tengo todo en la vida
jueves, 18 de septiembre de 2025
¿Por qué buscamos tanto el amor?
¿Por qué buscamos tanto el amor? Por la sencilla razón de que es un soplo de aire fresco en la batalla. Madrugamos, lidiamos con nuestros estudios, con nuestro trabajo. Sobrellevamos como podemos una convivencia en casa que no siempre es buena, cargamos con responsabilidades que nos consumen, física, psicológica y emocionalmente. Se nos atrasan cosas, intentamos adelantar en otras cuando no siempre se puede, queremos estar a todo y a veces no estamos ni para nosotros. ¿A quién no le calma, entre tanto caos del día, un mensaje bonito antes de dormir por la noche?
No todos los padres son dioses
¿Podemos dejar de idealizar a los padres? Que sí, que los hay buenos, muy buenos, pero también los hay malos, regulares y pésimos. Que están los que te dan techo, comida, ropa y dinero, y están los que te dan todo eso mas comprensión, ayuda y apoyo emocional. Y que, por supuesto, también existe la otra cara de la moneda en la que no te dan absolutamente nada. Me duelen los oídos cada vez que escucho por la calle a un desconocido decirle a otro “tendrías que valorar más a tu madre”. ¿Te has preguntado qué clase de madre es? Porque siempre hablamos desde nuestra propia perspectiva y experiencia, pero sorpresa, hay más. Quizás tu madre es buena y la suya regular. Me aventuro a más ¿Por qué nunca nadie dice “tendrías que valorar más a tu hijo”? Hay hijos que hacen de padres con sus propios padres y estos no lo valoran. Por favor, antes de decir que todos los padres son buenos por igual piensa que quizás, por ejemplo, mientras tú tenías a tu madre leyéndote cuentos a pie de cama o escuchando alguno de tus problemas, la de otra persona podría estar encerrada en el baño llorando de una depresión crónica, en el bar sin poder superar su alcoholismo, en una silla rígida criticando e invalidando todo lo que sentías, y aunque nos asuste, incluso abusando de sus hijos. Porque sí, la otra cara de la moneda existe y es tan real como tú o yo.