La vida es como un juego de cartas, suerte que yo todavía conservo los comodines sobre la mesa y los ases bajo la manga.
miércoles, 4 de febrero de 2026
Obra cumbre
viernes, 30 de enero de 2026
Yarazunoame
martes, 20 de enero de 2026
La mujer del balcón
Era una noche tórrida de verano, coincidimos en el balcón de una casa al salir a fumar. Yo no sabía quién era, pero ella sí me reconoció a mí. Supongo que también acudió al olor de la sangre de la presa. Pero ella, en cambio, vino a tratar de salvarla. Me habló de las verdaderas intenciones del cazador, me hizo un nudo con una cuerda antes de lanzarme por el vacío de la cruda realidad. Fue la primera que me tendió la primera mano para salir de mi largo letargo. Me enseñó las atrocidades que había cometido conmigo, nada que reprochar, pues yo las cometí peores. Con una sola diferencia, que yo sí lo amaba de verdad, tanto que estaba dispuesta a dejarme domesticar. Y así es como las ovejas negras se convierten en perras de caza para poder sobrevivir mientras el pueblo las llama simplemente perras. Así es como cuando ven al cazador se convierten en zorras mientras él las dispara excusándose en que eran simplemente eso, zorras. Tú eras una muy inteligente, casi tanto como yo, supongo que por eso, años después, y después de mucho perseguirnos e intentar acorrolarnos, hemos conseguido darle esquinazo. Tranquila, ya nunca más me volverá a dar caza. Lo juro por todas las de nuestra manada que murieron por él.
jueves, 27 de noviembre de 2025
Asteroides y hojas de otoño caídas
¿Será que a veces idealizamos el amor? No el amor, sino la persona por la que creemos sentirlo. Una vez escribí que a veces el amor es un espejismo que nosotros mismos creamos, y creo que es justo a eso a lo que me refiero. A veces nos convencemos de que queremos a alguien solo porque la primera vez lo sentimos así, y podemos estar años defendiendo a capa y espada esa idea, hasta cuando dejó de ser cierta. Creo que algo así me pasó contigo, porque cuando por fin quité el espejo y me atreví a mirarte a la cara solo vi a un niño inocente en el cuerpo de un adulto inseguro, alguien con ideales claros, pero con ideas vagas. En el fondo creo que eres una estrella confundida de galaxia. Alumbras, el problema es que lo haces en la dirección equivocada y tú eres el único que aún no sabe que, en realidad, ya se ha apagado. Eres como el asteroide fundido, que impresionó a la gente más por el espectáculo de sus trozos rotos, pero el problema es que siempre hay alguien a quien le acaba dando alguno. Ese alguien fui yo. Eres la semilla que va cambiando de sitio porque no termina de echar raíces, y eres el viento que la mueve inquieto por no acabar de encontrar nunca su lugar. Eres como las personas que no quieren darle una nueva vida a la ropa que ya no usan, por si algún día lo terminan haciendo, cuando ese día al final jamás llega, y les da igual tenerlas en el armario cogiendo polvo y desgastándose. Eres así, pero con las relaciones interpersonales. No cuidas lo que quieres, por la sencilla razón de que no sabes lo que quieres. Y si no sabes lo que quieres ¿Cómo vas a saber a quién amas? Eres como el novato que va dando palos de ciego, que prueba, que tienta a la suerte, que aporrea el piano con las dos manos abiertas y otras veces con los puños bien cerrados, a ver si, en alguna de esas, por fin da con la tecla. Eres un batiburrillo de emociones, casi todas buenas, pero tan tremendamente enredadas que se acaba formando tal tormenta de la que no solo tú sales encharcado. Y despistas, despistas muchísimo porque ni tú mismo sabes el camino que estás siguiendo. A veces te das por vencido, te relajas, sueltas la maleta, preparas la tienda de campaña y haces noche en algún lugar, con alguien a tu lado que te la haga un poco más cálida, y por un momento tu mundo cobra sentido. La contradicción es que al día siguiente los primeros rayos de sol te despiertan, te entra el agobio y necesitas volver a echártelo todo a la espalda para seguir andando rumbo a no sabes dónde, ni con quién. Sí, contigo ¿Pero con cuál de todas las versiones de ti mismo que habitan dentro de ti? No lo sé, quizás el tiempo me haya dado la perspectiva, pero eres la hoja a la que no le hace falta que llegue el otoño para caerse, porque tú lo has hecho siempre de mi mano a la primera brisa. Pero cuando los vendavales apretaban fuerte ahí fuera, siempre sabías cómo volver a casa. Desde la primera vez debí haberte cerrado la puerta, por eso de que solo a quien permitas entrar en tu casa podrá destrozártela, mientras que el resto solo se conformará con pisotearte el jardín. No lo sé, no sé cuál será tu galaxia, ni tu árbol donde echar raíces, pero ojalá que algún día al mirarte a ese mismo espejo, sepas quién eres.
martes, 12 de agosto de 2025
Hatsune
viernes, 25 de octubre de 2024
Punzadas en el cora
cuando querías dormir con él
Escuchar una canción y que se te venga a la cabeza alguien que ya no está, pero estaba
Confundir una voz y darte cuenta en mitad de una risa
Un “te quiero” seguido de un implacable “pero” al final
Abrir los ojos después de un sueño bonito
“Ojalá estuviera aquí para contárselo”
El impulso de compartir algo con alguien y recordar que ahora ya no puedes o no debes hacerlo
El pico final después de un beso que no querías que se acabara
Ver de lejos a alguien y aguantarte las ganas de saludarle
Pasar por su calle y evitar mirar hacia arriba
“Esto le encantaría si lo viera”
Confirmar algo que en el fondo ya sabías
Mirar a los ojos y no ver lo que veías antes
Ver cómo ha cambiado un sitio
Saber que nada ni nadie sucederá de la misma forma dos veces
El final de un texto y que no haya página siguiente
martes, 28 de marzo de 2023
¿Y qué quieres que te diga? Si sigues siendo el amor de mi vida
¿Y qué quieres que te diga? Si aún escucho tu risa al final del pasillo, como un niño que corre eufórico cuando le persigue su madre para castigarle, pero que lo único que realmente le esperaba al llegar a la puerta era mi beso de buenas noches y la víspera de los buenos días. ¿Qué quieres que te diga? Si todavía me despierto en mitad de la madrugada y puedo ver tu mirada buscando la mía, y eso que duermo a oscuras. ¿Qué quieres que te diga? Si aún me acuerdo de tu nombre a voces, y de ese tal vez que condenamos cruelmente a que no lo fuera nunca. ¿Qué quieres que te diga, mi amor? Si he contado las veces que así te llamaría y no hay números hasta el infinito, si paso por tu casa y te veo justo ahí, en mi recuerdo, siendo lo que un día fuimos. Dime qué coño quieres que te diga la próxima vez que tus labios se enreden en los míos con la excusa infalible de que nunca sabrán encontrar el camino. Qué fijación para elegir el lugar donde perderte. Qué quieres que te diga, si fijé mi calendario en el viernes, solo porque tú venías. Qué quieres que te diga, joder, si por más tiempo que pase, por más veces que llueva, nunca será el necesario para olvidarte, ni para ahogarme en otras mareas. No sé qué coño decirte, cada vez que pasas por mi lado y siento que nunca lo harás lo suficientemente cerca. Dime qué me dirías, si supieras que hay mundo detrás del vacío, vida en otros planetas. Dime qué me dirías, si supieras que podemos ir juntos de la mano a cualquiera sin billete de vuelta. Yo creo que lo sé, que conmigo te irías. Pero mientras eso no ocurre, dime ¿Qué quieres que te diga? Si todavía eres y seguirás siendo siempre el amor de mi vida.
lunes, 13 de marzo de 2023
Dime qué se siente
Dime qué se siente al saber que nadie volverá a escribirte como si el bolígrafo acariciara terciopelo y no papel.
Dime qué sientes cuando besas otras bocas y no encajas en sus labios.
Cuando rozas otras pieles y se te duermen las manos
en
el
intento.
Cuando miras hacia el lado y ves en otros lo que un día tuviste conmigo, y de repente empieza a llover por dentro.
O cuando giras otra vez en esa esquina y te vuelve a abofetear el mismo recuerdo martilleante, una y otra vez, incesante.
Dime qué sentiste la última vez que me miraste a los ojos y ya no te viste reflejado en ellos.
Dime qué has sentido cuando te han hablado del amor e irremediablemente he vuelto a aparecer en tu cabeza como un fantasma del pasado que jamás dejará de atormentarte.
Dime qué sientes cuando me ves y te tiembla la mente. Cuando imaginas que todavía puedes venir corriendo a darme un beso, pero cuando te fijas en que voy de la mano de otro recuerdas el presente y te quedas estancado en el suelo.
Dime ¿Qué se siente ahora que tienes lo que siempre quisiste, tu libertad? Porque te aseguro que al irte tú, me devolviste la mía, pero de la tuya, sin embargo, lo único que puedo decir es que ahora para ti es más cárcel que nunca.
Las ironías de la vida
jueves, 23 de febrero de 2023
Hoy te he visto
viernes, 10 de febrero de 2023
Me querías
Tú, que decías que me querías, que va, no lo hacías. Cuando quieres a alguien recoges su felicidad si la ves tirada en el suelo, no la pisas. Cuando quieres a alguien te quitas minutos de tu tiempo, para ponerlos en su reloj. Cuando quieres a alguien no pones el cronómetro a cero, y te quedas mirando cada milisegundo que pasa, con la pierna temblorosa bajo la mesa y ojos de cordero mientras la otra persona te cuenta cosas que tú ni siquiera estás escuchando. Cuando quieres a alguien pides perdón, y lo pides porque te sientes mal, no por obligación. Cuando quieres a alguien te preocupas de dejarle bien antes de irte, aprendes a leerle el alma antes que los labios, aprietas los dientes ante el problema y sigues, ahí, a su lado. Cuando quieres a alguien te brillan los ojos, te baila el cuerpo con los pies en el suelo, te pillan de vez en cuando mirando con cara de no estar en La Tierra y ni siquiera saberlo. Tú, que decías que me querías, jajaja. ¿Acaso sabes qué es eso? Cuando quieres a alguien, cuando lo quieres de verdad, te importa una mierda cómo estás tú, aunque veas la vida color gris, a esa persona le dices que hoy el cielo es de color rosa. No pagas con ellas tus frustraciones, ni la obligas a ver las cosas a través de tus ojos. Cuando quieres a alguien y se está cayendo, tienes los cojones de parar el mundo, todo el puto mundo entero, para darle la mano hasta que consiga estabilizarse. Cuando quieres a alguien no lo abandonas a su suerte, esperando que un día su herida sane. Cuando quieres a alguien te quedas haciéndole compañía, aunque haya mil kilómetros de por medio o se haga de día, aunque caiga un aguacero. Tú, que decías que me querías, que va, no lo creo. Tú, que decías que me querías, yo ya no te quiero.
Cuando te acuerdes de mí
jueves, 10 de noviembre de 2022
Tres años, dos meses y un día
jueves, 11 de agosto de 2022
¿Pensabas que había cambiado?
Sigo siendo yo.
La misma niña azul
que congelaba burbujas
para quedarse a vivir en ellas
La misma que hacía bailar a los bolígrafos
creando una perfecta danza sobre el papel
Porque esa es mi vida
porque eso es todo lo que tiene sentido para mí
aunque otros no lo entiendan
Sigo siendo la misma a la que
si tocas con un solo dedo
se desarma como un castillo de naipes
porque derrocho sensibilidad por cada uno
de los millones de poros que tiene mi piel
Sigo siendo la que se esconde detrás de las cortinas cuando está triste
pero que ruge como león cuando tocan lo que es mío
Sigo siendo la que se choca en cada uno de los vértices de tu cuerpo
y luego se pregunta por qué
cuando la respuesta es más que obvia;
soy el ser más masoquista que te vas a echar a la cara.
Soy la misma que mira con fuego,
que tiembla como hielo,
que cuenta todas las primaveras,
otoños, veranos e inviernos
que me quedan hasta llegar a ti
¿A quién quiero engañar?
Por el amor de Dios,
si lloro con las piezas de piano
y abrazo como si me quisiera romper.
Guardo todos mis recuerdos en una cajita de madera
que abro sin falta cada noche antes de dormir
solo para volver a romperme un poquito más
Porque así soy yo
lo siento todo el doble
y eso a veces es jodido
Pero ¿Sabes una cosa?
Una vez alguien me miró
a través del espejo
y me hizo sentir que en esos ojos
podía encontrar mi hogar
un refugio al que acudir
cuando todo lo demás dejara de tener sentido para mí
y desde ese día
es la persona a la que más quiero
Y, sinceramente, lo único que me da lástima
de todo esto
es que jamás vas a tener el privilegio
de conocer el amor
como lo he conocido yo
Atentamente, la chica de tinta invisible
para ADMP
y el resto del mundo.