y yo aún así te los di todos
ahora no me queda ninguno
y lo busco debajo de la almohada
pero solo me topo con tus dedos
que se entrelazan para volver a arrastrarme hasta tus ojos
Hay que ser muy cobarde para mentir a la cara
y muy valiente para rasgar una piel rasgada
yo que no soy ni lo uno ni lo otro
solo acaricié la tuya hasta borrarme las huellas
y ahora me pregunto
¿Para qué coño las besabas?