La vida desde un punto de vista diferente
La vida es como un juego de cartas, suerte que yo todavía conservo los comodines sobre la mesa y los ases bajo la manga.
miércoles, 3 de junio de 2026
¿Qué pides cuando soplas las velas?
viernes, 29 de mayo de 2026
Este verano
y sé que volverás un atardecer de agosto
en forma de horizonte
cuando el sol lo bese
y él, tímido, se ponga rojo
Sé que volverás
en las farolas que tintinean al pasar
en el bordillo de cualquier acera
en los bancos desiertos
y en los bares a rebosar
Sé que volverás en forma de viento
cuando una mano ajena me coloque un mechón detrás de la oreja
y él, siempre rebelde, vuelva a su lugar
Sé que volverás en forma de melodía
cuando cualquier artista callejero toque a Ludovico Einaudi
ese que cuando nos tumbamos solo oigo yo
Sé que volverán
las noches de escarcha bajo las uñas
y cerveza todavía caliente en la nevera
las pieles rotas por labios cortados
la tinta derramada en las manos
y un poemario que solo conoce mi cajón
Sé que volverás
pero mientras, escribir es lo que me queda
viernes, 22 de mayo de 2026
Lo siento, nunca fui de matemáticas
lunes, 27 de abril de 2026
Zutto issho
Sempiterno
viernes, 24 de abril de 2026
Serendipia reminiscente
lunes, 20 de abril de 2026
Aterir
hoy tus ojos me han mirado desde un rincón oscuro de mi habitación
He cerrado los míos
para ver si era producto de mi imaginación
pero entonces he sentido tus pies fríos
al borde de la cama
y tus manos ásperas
palpando mi corazón
De todos los fantasmas
siempre temí más el tuyo
y ahora me doy cuenta que no es más que un trozo de hielo
que vuelve al único lugar donde recibió calor
Por algún extraño motivo
le vuelvo a escribir un último poema
le acaricio el pelo
que se me enreda en los nudillos
corto su beso con mis dedos que ahora queman
y le cierro la puerta por la que en realidad jamás entró
miércoles, 25 de marzo de 2026
Cinco ángeles
domingo, 15 de marzo de 2026
Eres mi casa
martes, 10 de marzo de 2026
Te lo cantaré bajito
aráñame el alma
haz tirabuzones con mi pelo
que tal como sueltes
se caerán de dos en dos
Miénteme a los ojos
léeme a los poros
rózame en la esquina de la quinta nota perdida
y arráncale todos los pétalos a esta flor
Di que no recuerdas quién soy yo
haz el camino de ida por carretera
y cuando quieras volver a mis brazos
cógete el primer avión
Aprieta los dientes cuando digas que no me quieres
aguántate el corazón cuando recuerdes a quien te amó
Siente la lengua dormida de puro veneno
después de decirle “te quiero”
a la próxima chica que duerma en tu habitación
y solo cuando no me sueñes
y me tengas enfrente
dime si no te acuerdas de mí cuando suena esa canción
viernes, 6 de marzo de 2026
A mí sí me gustaba tu nombre
te abracé hasta arañarte la espalda
te escuché hasta quedarme sorda de tus latidos
te leí hasta darme cuenta de que eras tú quien lo subrayaba
Te quise hasta que el amor vivió las cuatro estaciones
te perdí hasta darme cuenta de que te amaba
te odié cuando vi mis latidos muertos en el suelo
me enamoré de cada una de tus pestañas
-y ni siquiera me lo habría creído-
Te sonreí por el simple placer de sumarme a la curva de tu boca
y al final me reí tan fuerte
que tuviste que llamarme loca
Me estrellé mil millones de veces contra el muro
y todavía sigo pensando que detrás de él está la libertad
Hemos estado ahí arriba, te lo juro
mirando a la luna a puntito de saltar
Te he dolido hasta quedarme sin a quién dañar
Me has dañado hasta quedarme sin herida que sanar
El “pero” de esta historia
que por ti volvería a sangrar
porque el rojo
siempre
seguirá siendo
mi color favorito
-después del de tus ojos
que ojalá ya nunca
se vuelvan a cerrar-
viernes, 20 de febrero de 2026
Independencia
La miré fijamente a los ojos una madrugada de jueves y le dije: dime que no soy la única que no persigue la estabilidad. Que no sueña con casarse (ni siquiera con el amor de su vida), que no desea convertirse en madre (ni siquiera con el amor de su vida), aunque eso signifique condenar a toda una familia entera a renunciar a su única oportunidad de tener descendencia. Dime que no soy la única que sí quiere mudarse a un estudio y no a una casa con tres habitaciones, que no lloraría de alegría con un contrato indefinido porque la ataría a un lugar, que sería la más feliz del mundo si al volver a casa solo la recibiese su gato. Dímelo. Dime que no soy la única que querría malgastar las madrugadas de vida que le quedasen escribiendo libros, en lugar de conociendo gente nueva para volver a despedirla. Dime que no soy la única a la que no le gustaría poner cuadros propios en las paredes, porque esas paredes nunca serían hogar. Dime que no soy la única que quiere pasar su vida visitando países, aunque me lo funda todo en vida. Y, por favor, dime que no soy la única que en sus últimos días solo querría volver a ver cinco minutos a cada amor del pasado con el que todo esto no se pudo dar. Y ella, muy tranquila, con sonrisa irónica, me respondió: “tranquila, somos muchas”.