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miércoles, 28 de diciembre de 2022

Tributo al sexo

A veces solías decirme que te encantaba estar dentro de mí

me mirabas como cuando después de esperar lo que parece ser mucho tiempo suena el microondas

y me comías como el que se deja el mejor plato siempre para el final

A veces solía subirme a horcajadas encima de ti

y contarte uno a uno los lunares de la cara

sudores fríos bajando por la espalda a la mayor escala

A veces solías ser tú el que se subía encima 

para luego pedirme que volviera a bajar

pero siempre íbamos en línea recta

apretándonos fuertes las manos cuando ya no sabíamos diferenciar el límite entre sueño y realidad

Cualquier sitio parecía buena idea para seguir este ritual

desde una cómoda cama hasta una vieja lavadora

tú cuerpo temblando al rozar el orgasmo

mi mente loca entrando en coma

Hoy he soñado con tu cara congelada en el tiempo

justo cuando estabas a punto de cruzar ese límite

y creo que he sido yo la que (me) he corrido a(l) desdibujarlo 

como si sólo fuera una línea tonta

que corta y divide

en dos al papel más mojado

lunes, 14 de marzo de 2022

Desnudos

Elevas la mano hasta aquel punto exacto de mi piel
que estalla como un volcán si lo tocas
me besas y entiendo que no quiero beber más agua
que aquella que sale de tu boca
No conozco enredo más fuerte en el mundo
que el que hacen nuestros cuerpos desnudos
cuando piden bailar una última canción más
No conozco grito más fuerte
que el de tus ojos cuando me miran de frente
y me dicen que han perdido el compás 
He sentido el fuego en la punta de mis dedos
cuando te arañaba la espalda por no romper mi garganta
en el efímero intento de decirte que de mí no te fueras jamás
Les he puesto sello a tus poros
para no olvidar que cuando están conmigo
mi lluvia los vuelve a mojar
Me he resbalado en cada caricia
y me has recogido en cada beso
Has llenado cada uno de mis vacíos
cada vez que te has mudado dentro
He sentido el vértigo de mil rascacielos derrumbándose a la vez
cuando me has invitado a conocer el éxtasis de tu mano
cuando me has alcanzado en plena tormenta
y sin necesidad de abrigo me has secado
No sabría decirte bien
qué tienen esas manos
esos labios
esa lengua
no sabría decirte cuantas veces me has metido
la felicidad en vena
Pero sí sé decirte
que cada vez que me empujas contra ti
me parece que todo el fuego que alberga la tierra
sería insuficiente para fundirme contigo
para que te quedes a vivir
y escondas en tu boca cada uno de mis gemidos
Entra sin llamar al timbre
ven sin avisar
cálame más hondo
hasta que no pueda respirar
Erízame la piel
desnúdame el alma
cuéntame los lunares
mientras me atas a la cama
Dime que me quieres probar
aunque ya sepas a qué saben mis labios
empieza por los de arriba
de postre los de abajo
Mírame a los ojos mientras te clavas dentro
enrédate en mis manos
muérdeme el cuello
Dime al oído todas esas cosas
que se te pasan por la cabeza
agárrame del pelo
y deshazme la trenza
Quiero acabar contigo
en un último paso de baile
que rompa la pista
que me rompa en dos mitades
Una la que se ahogue en la lujuria de pedirte más
y otra la que te diga que no hay orgasmo más bonito
que perderme en tu mirada
y saber que ese ya es mi hogar

sábado, 22 de diciembre de 2018

Inspirándome en ti

Siéntate en frente,
escríbeme notas,
cuéntame del ayer
del roce de nuestras bocas.

Cántame una canción
que hable del mañana
y tócame sin manos
el contorno de mi alma.

Mírame a los ojos
y pon al sol en relieve.
Sácame a bailar,
bésame si llueve.

Échame de menos
y vuelve a ver horizontes,
cielos con nubes rosas
y ciudades que lleven nuestro nombre.


*


Me ha sorprendido esta mañana
con un rayito de sol calentando el cristal
y una flor en la ventana.
He abierto todas las puertas
y he cerrado todas mis heridas.
El suelo era de madera
y el camino de rosas no tenía espinas.
He caminado descalza,
he respirado de ti
y te he espirado bien lejos.
He corrido a hacer la mudanza.
A la felicidad.
Y no me quejo.
Porque he corrido,
pero también me he corrido,
pensando en otras manos
que me toquen en un mejor lugar.
Ignorando tu lengua.
Arañando otra piel.
Sabor miel.
Sin tregua.
Mojándome con otros besos.
Bien lento.
Y eso, eso sienta muy bien.


*


El otro día soñé
que te tenía dentro.
De mí.
Y todo tu ser se ajustaba perfectamente
a todos mis huecos.
Y calabas profundo,
cuando me la metías.
La felicidad en vena.
Cien orgasmos en un día.
Escalabas por mi espalda,
y yo me resbalaba por tu alma.
Primero hacia delante,
luego hacia atrás,
empujas y sigues el camino recto.
Y ya no sé si gemir o gritar.
Me aferro a no perderte,
te engancho con mis piernas sutilmente.
Quédate un rato más.
Que todavía no me conoces bien por dentro.
Y por fuera me conoces de más.
Quédate a vivir.
Métete entero dentro.
Hagamos el sueño realidad.

jueves, 31 de mayo de 2018

A veces, el clímax.

A veces tiemblo
cuando en mi alma te enredas.
A veces toco el cielo,
y otras me arrastra la marea.

A veces creo que exploto
cuando me inundas por dentro.
A veces lo consigo y broto,
y a veces sólo lo intento.

A veces me queda una sensación cálida
que me abraza y me envuelve.
Y a veces se apodera de mí una ráfaga fría
que me devuelve aquel clímax inexistente.

A veces, río y lloro.
A veces te alcanzo.
A veces te siento.
A veces te sigo.
Y a veces te muerdo.
Otras, me quedan tus besos.
Me quedan tus labios.
Como aquel barco
que murió en un naufragio.
Quisiera soñar
quisiera creer
quisiera explorar
y en ti verme crecer.
A veces tú,
o a veces yo,
a veces el corazón
y otras, la pasión.
A veces tú encima,
a veces yo abajo.
A veces seguimos recto
y otras, cogemos un atajo.
A veces con una flor te pinchas
y a veces te haces una herida.


A veces, y sólo a veces,
te inundas en el clímax.