¿Podemos dejar de idealizar a los padres? Que sí, que los hay buenos, muy buenos, pero también los hay malos, regulares y pésimos. Que están los que te dan techo, comida, ropa y dinero, y están los que te dan todo eso mas comprensión, ayuda y apoyo emocional. Y que, por supuesto, también existe la otra cara de la moneda en la que no te dan absolutamente nada. Me duelen los oídos cada vez que escucho por la calle a un desconocido decirle a otro “tendrías que valorar más a tu madre”. ¿Te has preguntado qué clase de madre es? Porque siempre hablamos desde nuestra propia perspectiva y experiencia, pero sorpresa, hay más. Quizás tu madre es buena y la suya regular. Me aventuro a más ¿Por qué nunca nadie dice “tendrías que valorar más a tu hijo”? Hay hijos que hacen de padres con sus propios padres y estos no lo valoran. Por favor, antes de decir que todos los padres son buenos por igual piensa que quizás, por ejemplo, mientras tú tenías a tu madre leyéndote cuentos a pie de cama o escuchando alguno de tus problemas, la de otra persona podría estar encerrada en el baño llorando de una depresión crónica, en el bar sin poder superar su alcoholismo, en una silla rígida criticando e invalidando todo lo que sentías, y aunque nos asuste, incluso abusando de sus hijos. Porque sí, la otra cara de la moneda existe y es tan real como tú o yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario