jueves, 24 de junio de 2021

El bálsamo

No te voy a mentir
quise alzar el vuelo con las alas rotas
quise que me quisieras
cuando yo no me quería a mí

Quise encontrar la aguja en el pajar
el sol en un día de tormenta 
el calor en la copa de un árbol nevado
el amor en un corazón abierto de par en par

Quise extender mis manos hacia lo imposible
y hacer de esa última pieza mi puzle perfecto
sin darme cuenta de que la que menos encajaba
en realidad era yo

Quise hacerte mío cuando tú ya tenías otra vida
cuando en realidad tú solo eras sal para mis heridas
y el bálsamo que necesitaba
estaba muy lejos de ti

realmente siempre lo tuve yo. 

martes, 22 de junio de 2021

Cosas obvias

Hablemos de cosas obvias
que el sol sale por el este
que las mariposas vuelan
que hasta la más negra
de las nubes de verano 
se disipa al verte.

Que hay años privilegiados
en los que podemos disfrutar
de un día más 
igual que hay días 
que tienen el detalle
de alargar esos últimos cinco minutos
que nunca consigo acabar en tu boca. 

Que los ríos desembocan en el mar
de la misma forma que en invierno
me tomo la libertad 
de anidar en tus brazos.
Y allí me duermo mucho después
de haberte empezado a soñar. 

Que no habría una mañana más fría 
una flor más mustia
un amanecer más gris
ni una canción más triste
que mirarte a los ojos 
y no poder sentir nada. 

miércoles, 9 de junio de 2021

Nueve de julio

Amor lo llaman
al besar despacio
desgarrando el alma
desnudos en un abrazo. 
Qué inocentes y pobres
si solo eso fuese el amor. 
El amor es amistad 
a prueba de balas
en un campo de batalla.
El amor es una puesta de sol
la tarde de un nueve de julio. 
El amor es el detalle que tiene la vida
de cruzarme con gente tan hermosa.
Es quedarme mirando a mi amiga
y reírme con la misma fuerza
que en la playa rompen las olas. 
El amor es tu forma de sonreír 
y tu ternura al hablar 
somos tú y yo a las doce de la noche
llenando de risas el bar. 
No quisiera yo que por todo el amor del mundo
de ese que dicen es especial
la vida me quitara tu mano
para unos labios besar. 
No quisiera yo aferrarme
a la última flor de la primavera
para recordar que en ella
una vez te encontré
ni quisiera solventar mil inviernos 
con la esperanza de volver a verte 
sin encontrarte en ninguno de ellos. 
Porque a tu lado hasta los glaciares tienen frío 
las tormentas se enmudecen
y el sol no es capaz de darle paso 
a una madrugada que se entristece. 
Porque eso eres para mí 
el primer rayito de sol 
después de una noche fría
la hoja de una margarita
que respondió que sí 
la última hoja del trébol 
la estación que sigue vacía 
pero se ve el tren llegar a lo lejos. 
Eres luz en la oscuridad
y agua en el desierto. 
Eres quien me enseñó que amar
a veces también es el apellido
de aquel nombre amistad. 
Ojalá nunca me faltes 
que nunca nos la juegue la vida 
ojalá estés para despedirme en cada partida 
y curarme las alas cuando vuelva del viaje. 

Te quiero. 



viernes, 4 de junio de 2021

Corazón garrapatero

El otro día vi una araña

que colgaba de mi pared 

y hoy sin querer lo recordé

mientras colgaba de una palmera 

allí en la playa.

Era astuta y engañosa,

trepaba, se adueñaba de la casa

y le quitaba sitio a la garrapata,

que no tenía más remedio 

que aferrarse a mis rincones

para no caerse.

Puedo jurar que era la libertad extrema.

Las historias de barrio se cuentan 

desde lo más profundo

igual que el ser del Migue.

Como el humo de un cigarro que vuela,

las cuerdas de una guitarra

que vibran y se enredan.

La gente camina y las miradas se alzan,

el niño trepa y el perro ladra,

la vida pisa y el tiempo pasa,

el reloj grita mudo el dolor de su alma.

En la plazuela no se padece,

con las flores el tiempo se humedece.

Las risas hacen ecos en los cristales

de las ventanas que se abren.

El tiempo entre unas manos,

la vida verde como la hierba,

los compadres y sus hermanos

bebiendo un traguito de cerveza.

El migue pertenecía a ese mundo

en el que yo caí de cabeza.

Ganas de vivir, energía y amistad,

lo necesario para encender 

y no quemar la candela.

Y allí arriba con las estrellas y la luna

estará brillando el Migue en alguna duna,

cantándoles bajito a la hora de dormir

pa’ quitar to sus miedos 

y hacerlas sonreír.

No temo a nada

porque er Gufi me acompaña.

Vivo enamorada de sus letras y sus mañanas.

Como regaliz negro del que engaña,

parece bueno pero te desgarra.

Lo quiero porque es suyo,

lo quiero porque mis penas consumo.

Los rayitos de sol no me iluminan en valde,

a veces la felicidad me viene grande.

Me duermo pensando en el aire de la calle

que pinta de rosa mi pañuelo.

En él lloro mi amargo sentimiento

causa de más nadie.

Guardo mis notas

dentro del sobre.

Él sabe que dentro lo llevo 

guardado por cojones, 

porque lo quiero.

Solo veo su cara y mis temores se esconden,

solo escucho su voz y mi corazón se encoge.


Corazón garrapatero

y matajare en acordes.

martes, 1 de junio de 2021

Reflexiones

 Amo a los hombres a los que les pone que la mujer se sienta cómoda a su lado.

*

Creo que no tengo mayor felicidad en mi vida que la de decirle a mi madre cada vez que vuelvo a casa "mírame, volví, sana y entera" y que ella esté ahí para escucharlo.

*

Que sea la vida quien separe a dos personas que se quieren ya es duro, pero que sea la muerte... No me lo quiero ni imaginar.

*

Las verdades duelen, hasta cuando las dices tú mismo.

*

El mayor error de los humanos es que nos pasamos la vida esperando que las cosas cambien cuando somos nosotros quienes tendríamos que cambiar la forma en que las vemos. 

*

Ya es diciembre. Y sí. Seguiría dejando al frío morir en los brazos del invierno por ti un año más.

*

Lo malo de los sentimientos es que tienen ese modo sigiloso de aflorar cuando menos te lo esperas.

*

La distancia en lo que menos se mide es en kilómetros.

*

Siempre intento ver la parte buena de todo el mundo porque ver la mala es muy fácil y es lo que todo el mundo hace.

*

Quizás solo sea que cada persona tiene un tiempo determinado en nuestra vida y simplemente en cada momento nos apetece estar con personas diferentes.

*

No te sientas ni dejes que te hagan sentir culpable por no estar bien emocionalmente un día. No es obligado estar siempre contento o feliz. Todos tenemos derecho a sentirnos tristes o enfadados alguna vez. Y está bien. Todo está bien.

*

Tras mucho tiempo de estudio y experiencias, he llegado a la conclusión de que una persona triste no cae bien porque siempre es más fácil fingir que todos estamos bien (incluso cuando es mentira) y hablar siempre de cosas alegres que pararnos un momento a ayudar al que lo está pasando mal. Así es el ser humano. Por eso la gente que está triste suele responder "estoy bien", porque no quiere molestar a los demás ya que todos sabemos que en el momento que vemos tristeza de por medio nos largamos a buscar a alguien más feliz por nuestro propio bienestar. Somos egoístas. Deberíamos vivir en un mundo donde no fuera necesario fingir que somos felices para caer bien a los demás y pudiéramos mostrar abiertamente nuestros sentimientos sin ser rechazados y siendo escuchados.

*

¿Sabéis ese sentimiento, cuando alguien se te agarra en el pecho y parece que no se va a querer ir jamás? Cuando piensas, jamás volveré a sentir esto. Mirar a los ojos a la persona que amas y sentir que si el mundo se acabase el vuestro empezaría justo ahí, darle la mano a una amiga y pensar que es el único clavo ardiendo al que te agarrarías si estuvieses al borde de un precipicio... Pero no, he comprendido que al igual que todas las primaveras se extinguen y ninguna es exactamente igual a otra, con las personas pasa exactamente lo mismo. Ni siquiera una persona sigue siendo la misma con el paso del tiempo aunque siga estando a tu lado. He aprendido que hay que disfrutar de las personas mientras están. He aprendido que superar a alguien no significa que te sea indiferente su vida, porque siempre vas a sentir algo, sino simplemente poder ser feliz en otros brazos. Gracias por los que fuisteis, gracias por los que seguís siendo, y gracias a mí, por haber aprendido a ser feliz.

Y de verdad, no penséis que superar a alguien, amigo, pareja, x, significa poder verle y no sentir nada porque lamento deciros que siempre vais a sentir algo. Superar a alguien significa que aun recordándole puedas mirar a otra persona, no igual porque ninguna mirada es igual a otra, sino simplemente de una forma que también te haga feliz. La leyenda del hilo rojo también es otro mito. Nadie está predestinado a ser. Somos humanos, que vamos y venimos, sentimos, amamos y nos hacemos daño. Los sentimientos chocan y las personas se queman. Unos van y otros llegan. Nadie tiene la seguridad de ser para siempre en la vida de nadie. Quiere, pero quiere con calma, quiere cuando la persona esté y aprende a soltar cuando tenga que irse, y quiérete a ti primero, porque eres el único que siempre va a estar. 

lunes, 10 de mayo de 2021

Por la boca muere el pez

Dicen que por la boca muere el pez, y yo ya he muerto varias veces en la tuya porque no tenía agua suficiente para respirar. Que no es más valiente el que se atreve a amar en un mundo de cobardes, como aquel que lo dice a boca llena aunque por ella acabe muriendo al desatar el desastre en los otros, aquellos que asustados se echan las manos a la cabeza cuando escuchan de la boca de alguien el verbo amar. Dicen que por la boca muere el pez, y no habría escasez de agua suficiente que me matase si tú también te llenaras la tuya con mi nombre, pintado de palabras que arañan unos labios en un último intento fallido de no dejarlas escapar. Por la boca muere el pez, pero murió siendo libre, habiendo explicado verdades maquilladas de sentimientos, habiendo contado sueños para no esconderlos y hacerlos realidad. 

Vivimos en un mundo donde la gente vive callada, donde en el amor todos prefieren recurrir a la última hoja de aquella margarita que se cansó de responder a lo que no había que preguntarle precisamente a ella, y donde en la guerra jamás se escucha un solo silencio. Vivimos en un mundo donde la gente debe de pensar que las cosas bonitas lo son más si no se dicen, porque de lo contrario no puedo comprender que nos demos más likes que veces nos digamos que nos queremos. Porque expresar amor cuesta, pero en expresar egoísmo y rechazo todos somos expertos. 

Por la boca muere este pez, porque no me cansaré de decirte que del mundo tú haces arte, aunque eso vaya en contra de aquel principio tan defendido por todos que dice que amar es de cobardes, cuando los cobardes son ellos por considerarlo algo peligroso y no arriesgar. Por la boca muere este pez, pero moriré por haber dicho verdades, por haber defendido sentimientos y por no callarme los te quiero que todo el mundo llega a sentir, pero sólo unos pocos saben soltar. Y sinceramente, ojalá algún día deje de haber mar suficiente para abarcar a todos esos peces que prefieren cerrar su boca para no morir, porque esos peces me enseñaron que no hay peor muerte que vivir sin saber amar.

domingo, 9 de mayo de 2021

Lluvias de mayo

Bienvenido sea mayo y con sus lluvias vuelvo a echarte de menos. ¿No te pasa que a veces echas de menos sentirte querido? No sé, el que te muestren interés, que te escriban, que te pregunten, que se preocupen, que te quieran o lo intenten aunque al final no salga bien. Que te muestren ganas, o ese sentimiento cuando besas a alguien que mueve cosas dentro de ti. El decir te quiero y sentirlo, y que te lo digan de vuelta y sentir que estás viajando a otro universo sentado en una nube. El cogerte de la mano, las caricias, las cosquillitas y otras formas de morir extasiado. El mirar a los ojos y ver mucho más que unos ojos. No sé, el amor en sí. A veces pienso que no te echo tanto de menos a ti como echo de menos al amor, sin darme cuenta de que ambos vais cogidos de la mano. Ojalá pare pronto de llover.

martes, 4 de mayo de 2021

De bruces

Estoy cansada de intentar sentir y volver a darme de bruces con tu recuerdo en cada beso ajeno. Estoy cansada de buscar en los demás lo que vi en ti, de echarme en los brazos de alguien intentando que cubran todos mis miedos, cuando realmente lo único que cubren es el tiempo, porque cuando vuelvo a casa sigues siendo tú. No sé cuándo voy a poder aprender que los únicos brazos en los que soy verdaderamente feliz, siempre han sido y serán los tuyos. A veces solo desearía echarme en tu pecho y dormir, aunque solo fuera una vez más. Pero es que necesito volver a sentir amor. Me siento culpable por intentar sentirlo y no poder. Sé que contigo me saldría solo. Ojalá pudiéramos regalarnos aunque solo fuera un último momento. No sé cómo lo estarás haciendo tú, pero te envidio. Te envidio por no encontrarte conmigo en sueños, por respirar y olvidar, por no encontrar motivos para acordarte de mí y volver a quererme. Te envidio porque tú sí y yo no. Porque yo también puedo, pero a la hora de la verdad eres tú. Al final siempre quiero estar contigo y con nadie más. Te envidio porque yo aún no he podido encontrar en el verde de los ojos de nadie aquello que encontré en el tuyo. Te envidio porque cuando doy la mano todas me parecen hechas de pieles igual de ásperas. Porque las risas de los demás me dan igual, y el recuerdo de la tuya me mantiene viva. Porque no hay un solo día en el que a mi corazón se le olvide de qué estaban hechos tus labios, ni de lo que sentía cuando me regalabas tus besos. Ojalá algún día vuelvas, o por el contrario, ojalá algún día esto que siento por ti se acabe. Pero echarte de menos sola, no, eso no me gusta, esto me está quemando por dentro.

miércoles, 28 de abril de 2021

En manos del destino

¿Cuántas veces habremos escuchado eso de "el destino decidirá"? Si nos volveremos a ver, si nuestros caminos se encontrarán algún otro día... Él decidirá qué será de nuestras impredecibles vidas. Estamos tan acostumbrados a no tomar decisiones que dejarle la responsabilidad al destino nos parece siempre la mejor opción, como si de verdad confiáramos en que al final acabará dándonos aquello que queremos. Por eso sé que no me sentaré a esperar que te traiga de vuelta, que no volveré a soltar tus manos confiando en que en un par de primaveras volverán a acariciarme, ni te pensaré en voz alta con la esperanza de que alguien pronuncie mi nombre y al escucharlo te acuerdes de mí. Te escribiré cartas con tinta imborrable, te diré que te echo de menos como la nieve al más frío de los inviernos, y te abrazaré de la forma más cálida que un verano jamás supo llegar. Que si me lo preguntas te diré que sí, y si me miras encenderé fuegos que ninguna lluvia de abril podrá apagar. No te apartaré la mirada, nadaré en ella como si buscara la luna entre un millón de estrellas. No me callaré cuando te necesite, ni esperaré a que tengas ganas de quererme. Te invitaré a tomar café y pediré tarta para que te quedes más tiempo. Nos despediremos en la esquina y cuando la farola se apague será la señal de valentía para robarte un beso y decirte que te abrazaría cien inviernos seguidos y seguiría teniendo frío, solo por no parar de hacerlo. Lucharé porque cada vez que me veas se pare el mundo y nos de tiempo a escoger un sitio donde quedarnos. Haré que nos muramos de las ganas de tenernos y aún así nos parezca insuficiente, hasta no haber un solo centímetro de tu piel que se me pase por alto, ni una noche más corta que la anterior. Que cada vez que te vea volveré con tu olor a casa y dormiré sin haberme quedado con las ganas de decirte que todo lo dejaría en manos del destino, todo, menos a ti, porque a ti te quiero en las mías. 

lunes, 5 de abril de 2021

He conocido a alguien

He conocido a alguien, de ojos ilusionados, de sonrisa tenue pero firme, de manos cálidas como un sol de verano, de brazos que morirían por un último abrazo, de labios que sobrevivirían cien besos sin rasgarse. Alguien con quien hablar hasta tarde, alguien con quien reír sin necesidad de filtros, hasta que duela la mandíbula. De esas personas que cruzarían los siete mares, sobrevolarían desiertos y no volverían cansadas para arroparte y decirte “te quiero” antes de dormir. Pero lo que más me sorprende, es que he conocido una parte de mí a la que abandoné hace mucho tiempo y estaba convencida de que jamás volvería, esa parte testaruda que trata de olvidarte, rellenando cada hueco vacío de mi alma con tiras de pega que nunca sé cuánto durarán, porque en el fondo sigues siendo tú.

He conocido a alguien a quien le diré que no, porque no llevará tu nombre, porque por muy confortables que parezcan sus brazos jamás serán los tuyos, porque por muy infinitos que sean sus besos, jamás sus labios llevarán pintado arriba ese lunar, porque mi corazón terco te sigue guardando en el más escondido de sus huecos. He conocido a alguien que me ha hecho entender que da igual quien venga dispuesto a regalarme el mundo entero, si en ese mundo sigues sin estar tú. Alguien que ha puesto punto y final a cualquier intento de sacarte de mi corazón porque por fin me he declarado vencida en nuestra batalla de recuerdos. Porque nadie podrá darme un abrazo que recomponga mis piezas rotas, nadie podrá darme un beso que me haga temblar de miedo y felicidad al mismo tiempo, nadie podrá sacarme una sonrisa más sincera y nadie podrá quitarme esas tiras de pega para cubrir con sus manos mis huecos vacíos, nadie más que tú. He conocido a alguien y me he dado cuenta de que sólo por revivirnos otra vez, serías esa única persona a la que querría volver a conocer cada día de mi vida, y no me aburriría nunca. Que siempre vas a ser tú, incluso no siendo, y que nunca nadie más será.

viernes, 19 de marzo de 2021

Catarsis

¿De qué están hechos mis párpados cuando pesan tanto?
¿De dónde salen las lágrimas que arrasan poros a su paso?
¿Qué más se le puede pedir a un vendaval que robó cometas, 
a una galaxia que no sabe vivir sin planetas?

No seré yo la que arranque la pluma
con la única excusa de no poder callar
a todos esos fantasmas que me abruman
cuando puedo cerrar los ojos y llorar. 

No habrá palabra alguna
ni doblez en el mantel, 
no hay vida más segura
que de ti mismo ser. 

Para cuando te pregunten, 
y para cuando no, 
el que menos sufre
no siempre sale vencedor. 

Aquellos planetas de los que hablaba 
a veces explotan
y nace un nuevo sol. 

No seré yo con mi alma rota, 
la que se conforme con la mera extinción. 

domingo, 22 de noviembre de 2020

Mientras haya bares

Mientras haya bares
que nos cuenten historias a la vuelta de la esquina
en un sábado noche, 
habrá alegría en las calles. 
Mientras haya bares 
que te ofrezcan la última mesa
como si llevara esperándote toda la vida, 
tendremos segundas casas cerca. 
Mientras haya bares
que escondan besos, 
que escuchen conversaciones, 
que contengan risas
y que aguarden siempre una última copa lista para salir, 
amaremos la vida como si de ella nunca nos fuéramos a ir. 
Detrás de la puerta, 
decenas de pensamientos 
que se cazan al vuelo 
segundos antes de que caigan en la barra para siempre desaparecer. 
Una mirada de esquina a esquina, 
que esquiva personas y figuras por el camino
dispuesta a encontrar unos ojos que la quieran sostener.
Al pasar un choque tonto pero fortuito
entre dos cuerpos que no lo sabían, 
pero sus corazones se querían conocer. 
En tu mano sostienes una copa, 
te la llevas a los labios, 
pero te detienes justo a tiempo,
para decirle a alguien brindemos por lo que tenemos.
Un roce entre dos copas al borde del abismo, 
que se balancean en un último intento de recoger cada sueño de quienes las sujetan. 
Qué bonito que es.

En los bares los sueños cobran vida, 
la música alimenta ilusiones, 
las sonrisas despiertan almas dormidas. 
Los bares han sido testigo de reconciliaciones, 
han sido apoyo para los que estaban tristes
y sustento para los entusiastas de la vida. 
Los bares son paz, calma, humor, 
ilusión, amor y hogar. 
En los bares hemos hecho amigos, 
hemos conocido el amor, 
hemos intercambiado vivencias
que hoy recordamos con una sonrisa.
Camareros que ya son amigos,
rincones especiales porque ahí vivimos algo, 
pedir lo mismo de siempre, 
saludar a los de toda la vida. 
Unos más y otros menos, 
en los bares todos somos iguales. 
Refugios improvisados para noches de tristeza, 
hombro sobre el que llorar
y brazos con los que bailar.
No quisiera yo vivir en un país donde no hubiera bares
y tuviera que imaginarme toda esa felicidad en vez de vivirla. 
Algo tan fácil de querer, 
y tan difícil de valorar. 
¿Quién nunca ha dicho no tengo ganas de ir
y ha acabado cerrando entre carcajadas
el bar de la esquina en plena madrugá? 



Ojalá volvamos pronto❤️
Para todos los bares de España, en especial a Alfonso y el d2.