lunes, 18 de julio de 2022

La noche que me rompí

Después de años por fin he encontrado el motivo
por el que no era capaz de olvidarte;
real y sencillamente no quería hacerlo.
Ahora he entendido que el primer paso para olvidar
es querer hacerlo de verdad, 
y yo realmente ni siquiera lo intenté alguna vez, 
solo me dediqué a (sobre)vivir
aferrada con todas mis fuerzas
a la última esperanza de que algún día volvieras, 
sin darme cuenta de que era precisamente esa estúpida idea
la que más daño me hacía y más me impedía olvidarte. 
Por eso he decidido romperme del todo, 
a mí misma y a todo lo que me une a ti, 
para poder empezar de cero.
Es como conducir a trescientos kilómetros por hora
por una línea recta con un muro al final, 
con el único propósito de estrellarme.
Por eso esta noche tengo la valentía y osadía
de acelerar cuanto más cerca de mí lo veo.
Lo tengo a 1 kilómetro.
                    500 metros
                            50 metros.
                                  Acelero.
                                               Y pum. 
                                               Me estrello.
                                               Y pum.
                                               Me he roto. 
Mensaje enviado. 
Ya puedo empezar a recomponerme
y formar mi nueva vida.

Que te vaya bonito 
y disfrutes de los paisajes de esta accidentada carretera. 

martes, 12 de julio de 2022

Recuerdos

Es increíble cómo pueden cambiar tantísimo las cosas,
de verano a verano, 
de enero a diciembre,
o de segundo a segundo.
No sé de qué manera me asusta más.
Lo importante es que cierras los ojos,
y cuando los abres,
tu amiga, la del pueblo vecino,
ahora vive en Irlanda,
tu otro amigo, al que llamabas para veros los viernes,
ahora ha cambiado de número y también de vida.
Las calles siguen en su sitio,
pero huelen diferente.
La gente te sigue llamando por tu nombre,
pero son voces que no reconoces.
Y de repente, un día vuelves a pasar por esa esquina,
y te das cuenta de que la señal de stop está medio borrada,
echas una mirada hacia atrás cuando te montas en el coche
y te das cuenta de que el cojín que te regaló ha perdido su color,
vas al mismo bar de siempre, pides lo mismo,
pero ya no te sabe igual,
te miras por dentro, y, bueno, resulta que te encuentras
con un par de cicatrices más.
Y es cuando te preguntas cuál será el conjuro para parar el tiempo,
poder viajar al momento que quieras
y no tener que vivir para siempre de los recuerdos,
esos que fueron tan bonitos
cuando eran eso, momentos,
pero al convertirse en recuerdos
solo escuecen cada día un poquito más. 

De huracán a viento

Que no soy el amor de tu vida
pero sí a la persona que más has querido. 
Solo dime algo;
¿Cómo se mastican y se tragan esas palabras
que aún tengo atragantadas en la garganta
como dosis de cianuro?
Solo te diré algo;
esta vez seré yo la que me rompa a mí misma, 
pienso romperme en trocitos tan pequeños
que no haya forma humana 
de que se vuelvan a unir en el mismo puzle
que estaba hecho de pedacitos de ti.
Con la dignidad que aún me queda
los recogeré y crearé otro nuevo
del que nunca volverás a formar parte,
y, óyeme bien, espero que hayas disfrutado del espectáculo
porque jamás,
jamás, 
volveré a r
                    o
                      m
                          p
                            e
                              r
                                m
                                   e
por ti.

Haré del cristal que fui titanio
y tú dejarás de ser el huracán que inventé para convertirte en lo que siempre has sido;
el viento que viene y va
sin tener nunca la suficiente fuerza
para saber dónde quedarse. 

Ahora sí, que te vaya bien 
soplando en otra parte, 
aquí ya no tienes nada que destrozar.

P.D: si puedo sobrevivir a ti, puedo sobrevivir a todo.

domingo, 3 de julio de 2022

La parte complicada de la vida

Alguna que otra vez he escuchado a un niño decir 
que los mayores complicamos las cosas,
y ahora que he crecido me he dado cuenta
de que a veces esa es la realidad,
que la vida es mucho más simple de lo que creemos,
que no tiene mucho misterio decir un "te quiero" o un "lo siento",
en cambio, otras veces, las cosas son difíciles de verdad.
Porque ya no tengo el poder de salir al patio un día de sol
y jugando olvidar que la trenza del pelo
que me hizo mi madre esa mañana no le salió bien
(y qué fácil era pasar página y enfrentarse a la siguiente aventura).
Lo difícil ahora es tratar de olvidarte a ti,
y no hay conjuros, milagros ni credo para eso;
tú eres la parte complicada de la vida.
¿Cómo dejar de verte en cada coche blanco que pasa por mi lado?
¿Cómo dejar de temblar cuando un viejo amigo tuyo
pronuncia tu nombre y me habla de ti?
Y yo me quedo simplemente ahí,
quieta, inmutable, presenciando mi propio asesinato,
y sin fuerzas para defenderme del enemigo,
sintiendo una a una, de nuevo en mi cuerpo,
cada daga ensangrentada que recogí del suelo
el día que decidiste marcharte
y llevarte mi vida contigo,
para acabar respondiendo con el último aliento que me queda:
me alegro de que le vaya bien.
(Por Dios, cómo desearía que dejaran de hablarme de ti).
¿A qué juego debo de jugar ahora en el patio de mi casa
para olvidar a cada persona de tu familia
y dejar de sentirla como la mía propia?
¿Cuántas películas de Disney tengo que ver
para volver a creer que algún día seré una princesa feliz?
No, hay cosas que van por dentro. Hay cosas que ni se olvidan ni se borran,
y me volveré loca de ver tu rostro entre otros cientos,
y de escuchar salir tu voz de miles de bocas diferentes,
pero al fin y al cabo, ese es mi destino, esa es mi condena; quererte a morir,
con la misma fuerza que un niño adora la vida,
con la sutil diferencia de que la mía está rota desde que te fuiste,
y la rompes un poquito más cada vez que regresas
para luego volver a irte.
Eres mi pesadilla de cada verano
ojalá estuvieras siempre fuera
de aquí
y de mí.


jueves, 30 de junio de 2022

Burbuja azul

De repente, un día cualquiera,
de tormenta y nubes grises,
un granizo rompe tu burbuja azul, 
la que te había protegido 
durante años del mundo exterior,
y te das cuenta de que todo, 
absolutamente todo;
tus ideas, 
tus sentimientos,
tus expectativas, 
respecto a la vida, a las personas,
solo habían existido ahí dentro, 
que todo estaba sólo en tu cabeza,
que esa era tu realidad,
pero a los demás
los rige otra realidad muy diferente
y muy distante de la tuya. 

miércoles, 15 de junio de 2022

El corazón del mundo

Quisiera quedarme a vivir
en el reverso de una ola enfurecida
en las trincheras del viento
desafiando la gravedad del suelo
en las luces que se apagan
cuando la ciudad se queda dormida

Quisiera pintar de mis propios colores
el arrebol que se ve desde mi ventana
alcanzar con la punta de mis dedos el relieve de las nubes
en cada cumbre de la mañana

Quisiera ser el horizonte sellado por el crepúsculo
y la quinta punta de la mayor estrella
quisiera ser el aire pa' colarme entre las rejas
que esconden el corazón de este mundo

y encender en él una vela

Suicidio

Me encuentro abatida
en una explanada color negro
miles de manos tiran de mí
e intentan arrastrarme al subsuelo
¿Debo resistir? ¿Y aprender a vivir en la oscuridad?
¿O debo sucumbir y desaparecer para siempre en ella?
Una muerte en vida y sin libertad
o el suicidio idílico de subir a las estrellas

martes, 14 de junio de 2022

Dolor

Dolor.
Una palabra tan cuantiosa como peligrosa.
Dolor.
La D me hace cosquillas sutilmente, y me hace confiar en ella.
La O empieza a rascarme con algo más de fuerza, y al principio es hasta agradable.
La L utiliza su ángulo recto para intentar clavarse dentro.
La segunda O cierra ese ángulo igual que se cierra a sí misma.
Y para cuando he querido darme cuenta, la R ya ha terminado de hacer que toda la palabra esté incrustada en mi interior.
Dolor.
Qué peligro tienes.

A Andi

Eres una brisa en un día de eterno calor,
el batir de las alas de una mariposa en la otra punta del mundo,
eres todas las veces que me callé un te quiero 
pensando que algún día tendría sentido hacerlo.
Eres un te espero aquí, sentada en este banco
bajo un cielo que amenaza con mil tormentas.
Eres volver a casa después de unas vacaciones demasiado largas
y ver que todo está igual, que nada ha cambiado.
Eres como la ilusión de cualquier niño el día de los Reyes Magos,
la satisfacción de rozar el terciopelo,
el lado fresquito de la almohada las noches de verano.
Eres como quitarse los zapatos después de haber andado todo el día, 
que suene tu canción favorita en el coche,
reírse hasta que duelan las mandíbulas.
Eres el sol de primavera
y las lunas llenas de todas las noches de sábado.
Eres el dado que se atrevió a tentar a la suerte
y repitió el seis tres veces seguidas,
eres caer en una trampa mortal
que no tiene salida,
solo quererte hasta el final.
Eres aquella vez que decidí apostar 
y también aquella que gané.
Eres por lo que merece la pena perder todo lo demás
y lo más valioso que encontré.
Eres un vamos a intentarlo
hasta que nos salgan callos en las manos
y la lengua se nos seque de tanto hablar.
Eres el beso de buenas noches 
que más se parece al de mi madre
y el abrazo más sincero que he podido sentir jamás.
Eres como pintar nubes en el cielo
y como fotografiar el horizonte desde el mar.
Eres la flor por la que este clavel lloraría si fuese cortada,
eres la luna a la que aullaría esta loba enamorada.
Eres la peca arriba del labio,
el tono verdoso en unos ojos marrones,
la marca de nacimiento más escondida,
eres lo que marca la diferencia.
Eres el reflejo de una vida bajo fuegos artificiales,
eres ganar la guerra después de mil trincheras y combates.
Eres el crepúsculo que me hizo entender
que el preludio de la oscuridad a veces no es malo
y el silencio que me hizo comprender
que a veces se puede hablar con una mirada.
Eres como el agua de mayo
y como el final de cualquier cuento de hadas.

Eres lo que quiero a mi lado
cuando me despierte cada mañana.

Al Migue

El otro día vi una araña
que colgaba de mi pared 

y hoy sin querer lo recordé

mientras colgaba de una palmera 

allí en la playa.

Era astuta y engañosa,

trepaba, se adueñaba de la casa

y le quitaba sitio a la garrapata,

que no tenía más remedio 

que aferrarse a mis rincones

para no caerse.

Puedo jurar que era la libertad extrema.

Las historias de barrio se cuentan 

desde lo más profundo

igual que el ser del Migue.

Como el humo de un cigarro que vuela,

las cuerdas de una guitarra

que vibran y se enredan.

La gente camina y las miradas se alzan,

el niño trepa y el perro ladra,

la vida pisa y el tiempo pasa,

el reloj grita mudo el dolor de su alma.

En la plazuela no se padece,

con las flores el tiempo se humedece.

Las risas hacen ecos en los cristales

de las ventanas que se abren.

El tiempo entre unas manos,

la vida verde como la hierba,

los compadres y sus hermanos

bebiendo un traguito de cerveza.

El migue pertenecía a ese mundo

en el que yo caí de cabeza.

Ganas de vivir, energía y amistad,

lo necesario para encender 

y no quemar la candela.

Y allí arriba con las estrellas y la luna

estará brillando el Migue en alguna duna,

cantándoles bajito a la hora de dormir

pa’ quitar to sus miedos 

y hacerlas sonreír.

No temo a nada

porque er Gufi me acompaña.

Vivo enamorada de sus letras y sus mañanas.

Como regaliz negro del que engaña,

parece bueno pero te desgarra.

Lo quiero porque es suyo,

lo quiero porque mis penas consumo.

Los rayitos de sol no me iluminan en valde,

a veces la felicidad me viene grande.

Me duermo pensando en el aire de la calle

que pinta de rosa mi pañuelo.

En él lloro mi amargo sentimiento

causa de más nadie.

Guardo mis notas

dentro del sobre.

Él sabe que dentro lo llevo 

guardado por cojones, 

porque lo quiero.

Solo veo su cara y mis temores se esconden,

solo escucho su voz y mi corazón se encoge.


Corazón garrapatero

y matajare en acordes.

Amigos

Hoy quiero brindar
por mis amigos que aun en la distancia me acompañan,
por sus manos calientes recogiendo las mías frías
en mis noches de tormenta interior.
Por las miradas cómplices con Nuria
y el camino a Roma que construí con Caro,
descubriendo piedra a piedra que aquel era nuestro destino juntas.
Por el mundo al que me transporta Chema,
por esas nubes inalcanzables
que a su lado dejan de serlo
y porque con él todo es alegría,
tener tu compañía cerca 
es como si sembraran margaritas en mi corazón.
Por las risas con Juanje,
nunca termina de acabar una cuando ya está empezando otra,
y cuando te quieres dar cuenta,
estás rojo como un tomate y te duele la mandíbula de tanto reírte.
Hoy brindo porque no solemos valorar lo que tenemos,
y si en algo he tenido suerte en esta vida
es en los amigos que me ha regalado.
Porque con vosotros las cosas son un poquito menos difíciles
y los días un poco más claros.

Tenéis el poder de hacer sonreír a esta niña triste.

El amor

El amor te hace débil.
Se te va metiendo dentro hasta calarte por completo
y hacer fallar todos tus órganos,
los más importantes, el cerebro y el corazón,
y mata una a una todas las defensas de tu cuerpo.
El amor, cuando duele,
hace de ti una muñeca de trapo a la que zarandea
y puede tirar por la ventana cada vez que se le venga en gana.
Te pone el rostro pálido, la piel fría,
la garganta al borde del llanto desconsolado.
El amor te hace preguntarte las cosas mil veces
porque ninguna respuesta llega a convencerte,
siempre hay dudas, rincones inciertos,
encrucijadas con nombre propio.
El amor saca las inseguridades de su escondite
y las empuja por un barranco,
dibujando un perfecto espectáculo
que todos se acercan a ver entre miradas atónitas e incrédulas.
Pero el amor también te hace valiente,
porque tiene una fuerza tan grande
que mueve todo tu ser para conseguir la victoria.
También te hace feliz,
y te permite tocar el cielo con la punta de los dedos.
El amor es un arma de doble filo,
mucho cuidado con cuál permites que te apunte.