La vida es como un juego de cartas, suerte que yo todavía conservo los comodines sobre la mesa y los ases bajo la manga.
lunes, 7 de noviembre de 2022
Personas destinadas
jueves, 20 de octubre de 2022
De enero a enero
y ninguno tiene la eternidad que habita en los tuyos.
He esquivado bala por bala
cada beso frío que amenazaba
con acariciar mis labios
para acabar cayendo por la escalera
que separa los nuestros,
y qué dulce caída sin manos.
He cometido el delito
de poner en mi boca la palabra amor
desconociendo su verdadero significado,
y he tenido la gran oportunidad
de descubrirlo sentada a tu lado.
Si por dos veces este mundo pereciera
jamás dudaría de que te he querido,
de que te quiero mil veces por segundo
y sin espacio entre letras.
Y lo sé porque ya no son mis piernas
las que me dirigen en el camino,
sino una fuerza mayor,
mucho mayor,
una que me arrastra de tu mano
y que ya no tengo ganas de frenar.
Quiero acabar donde me deje,
allí contigo.
Lo sé porque cuando te miro
lloro en mi interior
y mis ojos tratan de disimularlo,
y es que una vez me contaron
que se puede llorar por querer a alguien demasiado.
Lo sé porque es la primera vez
que no sé ponerle nombre
a cada uno de los sentimientos que llevo dentro,
sencillamente porque los desconocía
hasta que tú me los presentaste;
te olvidaste de decirme cómo se llamaban.
Lo sé porque me tiembla cada uno de los acordes
que conforman mi alma
cada vez que me dices “te amo”.
Lo sé porque no pienso en que te conozca
la gente que me sigue en instagram;
yo pienso en que ojalá te hubieran conocido mis abuelos.
Creo que es una de las formas más grandes
en que te puedes dar cuenta que amas a alguien.
Lo sé porque nunca quise que fuera nadie
y ahora quiero que seas tú.
Lo sé porque despertarme contigo
es como hacerlo en el cielo
un día de verano
y gravedad cero.
Lo sé, cariño mío, porque ya no tengo miedo,
porque ya me da igual tenerlo
mientras te siga queriendo
de enero a eneroAl que fue (o creía que era) el amor de mi vida
es para mí todo un placer escribirte el último texto
después de tres años sin soltar el bolígrafo,
es para mí todo un placer despedirme de ti, al fin,
y hablo de despedirme de tu recuerdo.
Seré breve y concisa;
la última vez que nos besamos me dijiste que no debiste haberlo hecho,
gracias por hacerlo,
porque no habría encontrado una mejor manera
de saber que al fin podía despedirme de ti que besarte y no sentir lo mismo.
Yo sabía que ese iba a ser nuestro último beso
incluso antes de que empezase,
y por primera vez en mi vida,
agradecí que fuese así.
He tardado mi tiempo,
en dejar de soñar contigo,
joder que sí,
pero al final lo he conseguido.
Me dejas cosas muy importantes
y un recuerdo que era tan bonito como doloroso,
ahora puedo decir que es solo lo primero,
y no sabes lo orgullosa que me siento,
después de tantas batallas en esta guerra, después de tantas páginas para un mismo libro,
para un mismo cuento.
Siempre pensé que pensaría durante toda mi vida
que jamás volvería a conocer el amor, así,
pero es ella misma la que se ha encargado de demostrarme que a veces
puedo estar muy equivocada.
Hoy, después de muchos intentos fallidos,
muchísimos,
porque hay cosas que no se intentan (ellas te consiguen a ti),
puedo decir que me he enamorado dos veces en la vida.
Tú fuiste la primera,
y hoy te agradezco enormemente
que no hayas sido la última,
porque entonces nunca habría conocido al verdadero amor de mi vida.
Gracias por tanto y por siempre, de todo corazón❤️
La escalera
"¿A que no eres capaz de subir estos diez escalones conmigo en menos de tres segundos?" Me preguntaste una vez, con esos ojos impostores que embaucan a cualquier ser viviente, y ahí estaba yo, inocente, cogida de tu mano y mirando hacia arriba con ilusión.
Primer escalón
Un par de cervezas en el bar de mi madre,
la espuma justa y la temperatura perfecta. Una charla que deja con ganas de más.
Segundo escalón
Estás muy enamorado de mí. Nunca antes habías conocido el amor. ¿Por qué no unir nuestras vidas al tan envidiado "para siempre"?
Tercer escalón
Presentaciones. Muchas presentaciones, de todo tipo. Planos en la mesa y planes en la boca. Todo un diseño del eterno infinito que nos queda por vivir.
Cuarto escalón
Diferencias, comunes, normales. Tú prefieres esto, yo aquello. Bueno, no pasa nada. Encontremos el punto medio y salgamos de aquí.
Quinto escalón
Empiezas a tirar para tu terreno. Echas los balones fuera. La culpa nunca te corresponde a ti, la razón, sin embargo, siempre. ¿No es un poco pronto para estar tan cansada? Pero tú tiras de mí y me obligas a subir uno más.
Sexto escalón
"El problema lo tienes tú", me dices. No me sé querer a mí misma. O quizás tú te quieras demasiado.
Séptimo escalón
Yo temblando de frío con pijama y una manta de invierno en pleno junio a las siete de la tarde en mi propia casa, llorando en la ventana, de lo mal que me siento por dentro desde que estoy subiendo escalones contigo. Tú, mientras, ves la tele.
Octavo escalón
Tu desprecio. Hablarme mal, no hablarme, quitarme del camino cuando estorbo, y literalmente, quitarme con una sola mano cuando solo quiero que me abraces. Dedicarte a tumbarte a mi lado y mirar para otro lado, hacer como si yo no existiera.
Noveno escalón
Tu inseguridad constante. Tu sesgo de confirmación. Creer que te engaño o te voy a engañar con otro. Lo que es peor, y lo que es el punto y final para mí, encontrarme con mis redes sociales en tu móvil. Invades mi privacidad.
Décimo escalón
Por fin comprendo de qué va todo esto. Tu plan es empujarme cuando lleguemos al último escalón, y no lo subo. Te suelto la mano, en el cronómetro pone 02:55 segundos, pero todavía estoy a tiempo de bajarlos todos antes de que llegue a tres. Y si no, que le jodan al tiempo. Empiezo a correr escaleras abajo, y cuando por fin llego a tierra firme, respiro con profundidad.
Jamás pensé que subir diez escalones de mierda, pudiese costar tanto. Gracias por enseñarmelo, porque ahora sé cuándo no merece la pena subir, y por quién merece la pena quedarse abajo. Adivínalo; por mí.
Sexto escalón: Resultó ser que al final sí que me quería a mí misma. Que te vaya bonito, y ojalá nunca, entre escalón y escalón, tengas la mala suerte de caerte.
jueves, 6 de octubre de 2022
Noche 13
abrazar con la mirada
reír con los ojos
imaginar cientos de flechas
sintiéndolas impactar en mi interior
Tenía un hueco reservado para ti
entre parche y parche de mi corazón
abriste la puerta sin llamar
me enseñaste a saber aprender
obras de arte que aún están por crear
Media vida en las trincheras
uniendo puntos sobre el papel
cientos de trocitos de mí
obligados a acabar en tu piel
Ahora lee la primera letra de cada frase,
y entenderás de lo que hablo❤️
martes, 27 de septiembre de 2022
27 de Septiembre
¿Cómo pedirle a la luna que se apague
porque no me deja dormir?
¿Cómo explicarle al mar
que a veces no son necesarias las mareas?
¿Cómo hacer que un pájaro deje de cantar
o parar todos los trenes del mundo a la vez
para buscarte vagón por vagón
en cada uno de ellos?
¿Cómo saber elegir el avión
que no va a estrellarse
o el mejor sitio para ver ese cometa
que solo pasa una vez cada cien años
y hoy quiero ver contigo?
¿Hasta cuánto tiene que contar la vida
para que me de tiempo a esconderme?
¿A cuántos kilómetros por hora tengo que correr
para alcanzar la felicidad?
¿Cómo ser capaz de amarrarte fuerte
y decirte que contigo la oscuridad me da menos miedo?
¿Cómo escribir las palabras
antes de que el frío congele la tinta del bolígrafo?
¿Cómo chasquear los dedos
y aparecer a tu lado?
Cómo.
Dime cómo hacerlo.
lunes, 5 de septiembre de 2022
Reflexiones
Me importa una mierda
Sobrevivir al amor
miércoles, 31 de agosto de 2022
Cosas que son bonitas
Ver todas las puertas del mundo abrirse
justo después de acabar una canción
Cuando dos miradas se cruzan para encontrarse
o cuando yo me pierdo en tu voz
Ver un mensaje tuyo en la bandeja de entrada
Una mano que sostiene a otra
Tus buenos días
Tu forma de decir "te quiero"
sin decir absolutamente nada
Encontrar el trébol de cuatro hojas
que llevabas toda la vida buscando
en el bolsillo de atrás de alguien
Volar con los pies en el suelo
No necesitar ir a París para conocer el amor
El crepúsculo cayendo sobre nuestras cabezas
cegado por la luz de tus ojos
Un martes 13 convertido en el mejor día del año
Tus manos escalando por mi alma
tu alma enredándose en mi corazón
Un "quédate" que terminó en no irse nunca
o un abrazo que se convirtió en tu salvavidas
Un "te echo de menos" a las tres de la mañana
y una cerveza fresquita a las siete de la tarde
Tú mirándome con esa carita
y yo aguantándome las ganas de besarte
Un sueño premonitorio que acabó siendo cierto
y mis escritos por todos los rincones de tu cuarto
menos este, que se queda en el mío
para leelo esas madrugadas
en las que te echo de menos yo
miércoles, 24 de agosto de 2022
Todos necesitamos a alguien
Todos necesitamos a alguien que nos abrace cuando estamos tristes
Todos hemos sentido la necesidad alguna vez
de que alguien nos pregunte: “¿Qué te pasa?”, “¿Estás bien?”
Todos hemos querido sentirnos comprendidos por alguien
que nos diga que somos importante para él o ella,
o mejor aún, que nos lo demuestre
Todos hemos querido escuchar un “te acompaño”
o un “avísame cuando llegues”
Todos hemos buscado en la oscuridad
a tientas una mano que nos sostenga
cuando el mundo se nos viene encima
y nos vemos solos
Todos hemos querido que unos labios nos encuentren
o que unos brazos nos arropen
cuando teníamos miedo
Todos hemos querido ser importantes
en la vida de alguien más
que nos quieran
que nos demuestren interés
que estén con nosotros
porque nosotros también necesitamos estar con alguien
Porque al final de cuentas, sí, señores, todos necesitamos amor.
¿Por qué le tenéis tanto miedo al amor?
El salir corriendo en cuanto sentís algo
tratar de esconder vuestros sentimientos
incluso de evitarlos
no decir nunca lo que sentís
porque sentir está mal
porque eso es de débiles
porque lo que se lleva ahora
es la pura diversión
Claro que da miedo
y aparecen las dudas
¿Y si algo sale mal?
¿Y si no estoy preparado?
¿Y si me choco contra un muro?
Y si, y si, y si.
Solo os digo que no vamos a vivir para siempre
más bien vamos a vivir un par de días
y alguna que otra noche lluviosa
y puede ser que en ese ratito
os divirtáis mucho
pero os aseguro que no hay nada más bonito
en esta efímera vida
que mirar a los ojos a alguien
y sentir que estás en casa
y qué pena que os vayáis a quedar con la duda.