domingo, 13 de noviembre de 2022

Atisbo de suerte

Eres un pálpito al corazón

con un te quiero al oído 

a las tres de la mañana

un abrazo que abarca miedos

una caricia en caída libre

desde el punto más alto de mi espalda

Eres un beso con los ojos cerrados

con ticket de ida para visitar el cielo

un atisbo de suerte

escondido entre tus labios

con forma de trébol

Eres la contradicción a todos los “no” que he respondido 

cuando me han preguntado por el amor

siempre me creí muy experta

cuando la realidad era bien distinta:

no tenía ni puta idea

hasta que aparecisteis tú y tu sonrisa

Eres todos los “sí”

a las preguntas sobre mi futuro

y cada uno de los “ojalá”

que me respondo a mí misma

cuando hablo conmigo

Eres el argumento perfecto

el único motivo que necesito

para saber que ahora sé

qué se siente cuando amas


y el alma no necesita testigos

H

jueves, 10 de noviembre de 2022

Tres años, dos meses y un día

A veces te imagino apareciendo por la misma esquina que te fuiste
caminando con paso firme hacia mí
y con una sonrisa tan amplia que dejas ver todos tus miedos
teniendo el valor de presentármelos por primera vez en tu vida

A veces nos imagino en la esquina fría del sofá
olvidándonos por un ratito de que es invierno
y de que han pasado tres años, dos meses y un día
olvidándonos en los brazos de alguien más

A veces, cariño mío, me acuerdo de ese par de cobardes
que se juraron un mal escrito "para siempre"
y se cansaron al rato

Y te prometo que sólo a veces
lo borro y puedo olvidarlo. 

martes, 8 de noviembre de 2022

Sherbrooke, 1994

Te fuiste un apagado día de noviembre. Me dejaste la sombra de tus labios anclada en mi cuello como un fantasma. No te dignaste a mirarme a los ojos mientras me decías adiós, y tu partida hizo de mis manos un témpano de hielo más frío que la nieve que cubría el tejado de la que fuera nuestra casa. Jamás olvidaré tus pasos al irte, esa manera de caminar tan particularmente tuya, ganando metros para separarnos. Me queda el recuerdo de esa esquiva mirada, que saltaba de esquina a esquina evitando los obstáculos a su paso, como la mía. Me queda la ruidosa lluvia que vendrá de la mano de diciembre para recordarme que la vida sigue ahí fuera, y un par de marcos rotos que intentaré arreglar aun sabiendo que se han ido contigo. Me queda lo vivido; la sensación de desafiar la gravedad del suelo bailando entre tus brazos, el cristal de tu copa manchado del rojo carmín que pasó de labio a labio, la complicidad de nuestros cuerpos tras cometer el mismo delito, una infinita vez más. Me queda la esperanza de que en tu memoria quede siempre un efímero atisbo de tus manos con las mías cuando caíamos del precipicio y no sabíamos a lo que aferrarnos, aunque te bastara pisar tierra firme para soltarme.

lunes, 7 de noviembre de 2022

Personas destinadas

Yo sí creo que hay personas destinadas a estar, tanto en amistad como en amor. Y no hablo del "para siempre", sino de ese ratito efímero que te marca la vida. Yo sí creo que hay personas que han nacido para conocerse, bien sea para regalarse algún momento bonito, o dejar alguna sabia enseñanza. Sí creo que hay personas que tienen que pasar por nuestra vida para algo. Y da igual donde nazcas, o a donde vayas después, la vida te pondrá una a una a todas esas personas en tu camino. Muchas veces ocurre despacio, pero casualmente son las veces más importantes. Como cuando conoces a alguien de vista, como cuando te enteras de que años antes coincidisteis un día en el mismo edificio, o que semanas antes cuando uno salió del bar el otro entraba. Tenéis amigos en común, cruzáis algunas palabras, y volvéis a perderos. Pasáis por vuestro lado y no os sabéis ver. Hasta que simplemente un día se produce el milagro y os conocéis de verdad, y es entonces cuando entiendes el sentido que tenía todo lo anterior. Por detalles así pienso que hay personas a las que, por muchas vueltas que de la vida, al final siempre las acaba poniendo en el mismo sitio, sencillamente porque tienen que estar ahí, con alguien, para aprender algo, o simplemente para ser feliz, aunque sea solo un rato. 

jueves, 20 de octubre de 2022

De enero a enero

He mirado a los ojos a todos esos mortales
y ninguno tiene la eternidad que habita en los tuyos.
He esquivado bala por bala

cada beso frío que amenazaba

con acariciar mis labios

para acabar cayendo por la escalera

que separa los nuestros,

y qué dulce caída sin manos.

He cometido el delito

de poner en mi boca la palabra amor

desconociendo su verdadero significado,

y he tenido la gran oportunidad

de descubrirlo sentada a tu lado.

Si por dos veces este mundo pereciera

jamás dudaría de que te he querido,

de que te quiero mil veces por segundo

y sin espacio entre letras.

Y lo sé porque ya no son mis piernas

las que me dirigen en el camino,

sino una fuerza mayor,

mucho mayor,

una que me arrastra de tu mano

y que ya no tengo ganas de frenar.

Quiero acabar donde me deje, 

allí contigo.

Lo sé porque cuando te miro

lloro en mi interior

y mis ojos tratan de disimularlo,

y es que una vez me contaron 

que se puede llorar por querer a alguien demasiado.

Lo sé porque es la primera vez

que no sé ponerle nombre

a cada uno de los sentimientos que llevo dentro,

sencillamente porque los desconocía

hasta que tú me los presentaste;

te olvidaste de decirme cómo se llamaban.

Lo sé porque me tiembla cada uno de los acordes

que conforman mi alma

cada vez que me dices “te amo”.

Lo sé porque no pienso en que te conozca

la gente que me sigue en instagram;

yo pienso en que ojalá te hubieran conocido mis abuelos.

Creo que es una de las formas más grandes

en que te puedes dar cuenta que amas a alguien.

Lo sé porque nunca quise que fuera nadie

y ahora quiero que seas tú.

Lo sé porque despertarme contigo

es como hacerlo en el cielo

un día de verano

y gravedad cero.

Lo sé, cariño mío, porque ya no tengo miedo,


porque ya me da igual tenerlo

mientras te siga queriendo

                                         de enero a enero

Para Haris

Al que fue (o creía que era) el amor de mi vida

Querido A
es para mí todo un placer escribirte el último texto
después de tres años sin soltar el bolígrafo, 
es para mí todo un placer despedirme de ti, al fin, 

y hablo de despedirme de tu recuerdo.

Seré breve y concisa;

la última vez que nos besamos me dijiste que no debiste haberlo hecho,

gracias por hacerlo, 

porque no habría encontrado una mejor manera 

de saber que al fin podía despedirme de ti que besarte y no sentir lo mismo.

Yo sabía que ese iba a ser nuestro último beso

incluso antes de que empezase, 

y por primera vez en mi vida,

agradecí que fuese así. 

He tardado mi tiempo,

en dejar de soñar contigo, 

joder que sí, 

pero al final lo he conseguido.

Me dejas cosas muy importantes

y un recuerdo que era tan bonito como doloroso, 

ahora puedo decir que es solo lo primero, 

y no sabes lo orgullosa que me siento,

después de tantas batallas en esta guerra, después de tantas páginas para un mismo libro,

para un mismo cuento.

Siempre pensé que pensaría durante toda mi vida

que jamás volvería a conocer el amor, así,

pero es ella misma la que se ha encargado de demostrarme que a veces

puedo estar muy equivocada.

Hoy, después de muchos intentos fallidos,

muchísimos, 

porque hay cosas que no se intentan (ellas te consiguen a ti), 

puedo decir que me he enamorado dos veces en la vida.

Tú fuiste la primera,

y hoy te agradezco enormemente

que no hayas sido la última, 

porque entonces nunca habría conocido al verdadero amor de mi vida.


Gracias por tanto y por siempre, de todo corazón❤️

La escalera

"¿A que no eres capaz de subir estos diez escalones conmigo en menos de tres segundos?" Me preguntaste una vez, con esos ojos impostores que embaucan a cualquier ser viviente, y ahí estaba yo, inocente, cogida de tu mano y mirando hacia arriba con ilusión.


Primer escalón

Un par de cervezas en el bar de mi madre,

la espuma justa y la temperatura perfecta. Una charla que deja con ganas de más.


Segundo escalón

Estás muy enamorado de mí. Nunca antes habías conocido el amor. ¿Por qué no unir nuestras vidas al tan envidiado "para siempre"? 


Tercer escalón

Presentaciones. Muchas presentaciones, de todo tipo. Planos en la mesa y planes en la boca. Todo un diseño del eterno infinito que nos queda por vivir.


Cuarto escalón

Diferencias, comunes, normales. Tú prefieres esto, yo aquello. Bueno, no pasa nada. Encontremos el punto medio y salgamos de aquí. 


Quinto escalón

Empiezas a tirar para tu terreno. Echas los balones fuera. La culpa nunca te corresponde a ti, la razón, sin embargo, siempre. ¿No es un poco pronto para estar tan cansada? Pero tú tiras de mí y me obligas a subir uno más.


Sexto escalón

"El problema lo tienes tú", me dices. No me sé querer a mí misma. O quizás tú te quieras demasiado.


Séptimo escalón

Yo temblando de frío con pijama y una manta de invierno en pleno junio a las siete de la tarde en mi propia casa, llorando en la ventana, de lo mal que me siento por dentro desde que estoy subiendo escalones contigo. Tú, mientras, ves la tele.


Octavo escalón

Tu desprecio. Hablarme mal, no hablarme, quitarme del camino cuando estorbo, y literalmente, quitarme con una sola mano cuando solo quiero que me abraces. Dedicarte a tumbarte a mi lado y mirar para otro lado, hacer como si yo no existiera.


Noveno escalón

Tu inseguridad constante. Tu sesgo de confirmación. Creer que te engaño o te voy a engañar con otro. Lo que es peor, y lo que es el punto y final para mí, encontrarme con mis redes sociales en tu móvil. Invades mi privacidad.


Décimo escalón

Por fin comprendo de qué va todo esto. Tu plan es empujarme cuando lleguemos al último escalón, y no lo subo. Te suelto la mano, en el cronómetro pone 02:55 segundos, pero todavía estoy a tiempo de bajarlos todos antes de que llegue a tres. Y si no, que le jodan al tiempo. Empiezo a correr escaleras abajo, y cuando por fin llego a tierra firme, respiro con profundidad.


Jamás pensé que subir diez escalones de mierda, pudiese costar tanto. Gracias por enseñarmelo, porque ahora sé cuándo no merece la pena subir, y por quién merece la pena quedarse abajo. Adivínalo; por mí


Sexto escalón: Resultó ser que al final sí que me quería a mí misma. Que te vaya bonito, y ojalá nunca, entre escalón y escalón, tengas la mala suerte de caerte.

jueves, 6 de octubre de 2022

Noche 13

Hace tiempo que no sentía, que no sabía

abrazar con la mirada

reír con los ojos

imaginar cientos de flechas

sintiéndolas impactar en mi interior


Tenía un hueco reservado para ti

entre parche y parche de mi corazón

abriste la puerta sin llamar

me enseñaste a saber aprender

obras de arte que aún están por crear


Media vida en las trincheras

uniendo puntos sobre el papel

cientos de trocitos de mí

huyendo hacia cualquier parte

obligados a acabar en tu piel



Ahora lee la primera letra de cada frase,

y entenderás de lo que hablo❤️

martes, 27 de septiembre de 2022

27 de Septiembre

¿Cómo pedirle a la luna que se apague

porque no me deja dormir?

¿Cómo explicarle al mar

que a veces no son necesarias las mareas?

¿Cómo hacer que un pájaro deje de cantar

o parar todos los trenes del mundo a la vez

para buscarte vagón por vagón

en cada uno de ellos?

¿Cómo saber elegir el avión

que no va a estrellarse

o el mejor sitio para ver ese cometa

que solo pasa una vez cada cien años

y hoy quiero ver contigo?

¿Hasta cuánto tiene que contar la vida

para que me de tiempo a esconderme?

¿A cuántos kilómetros por hora tengo que correr

para alcanzar la felicidad?

¿Cómo ser capaz de amarrarte fuerte

y decirte que contigo la oscuridad me da menos miedo?

¿Cómo escribir las palabras

antes de que el frío congele la tinta del bolígrafo?

¿Cómo chasquear los dedos

y aparecer a tu lado?

Cómo.

Dime cómo hacerlo.

lunes, 5 de septiembre de 2022

Reflexiones

-Todos juzgan cómo eres, pero nadie se para a pensar qué te ha hecho ser así.

-No puedes pedirle a alguien lo que no le nace de dentro.

-A veces no es la distancia la que separa a las personas.

-Al final nos vamos rodeando de la gente que sigue nuestro mismo camino y con la que estamos en sintonía.

-Mientras no me canse de escribir, no me cansaré de vivir.

-El amor no solo surge, también hay que alimentarlo para que no se apague.

-Que me enamore de ti puede ser lo mejor o lo peor que te pase en la vida. Suerte.

-Y así, si alguna vez muero, al menos habré tenido el privilegio de mirar tus ojos de cerca antes.

-Eres lo más parecido a la felicidad que voy a conocer jamás.

-Tengo mil y un defectos, y quiero de verdad a muy pocas personas, pero como te quiera, lo voy a hacer más que nadie, eso seguro, y a quien haya querido lo sabe.

-A veces las personas se van de tu lado por el simple motivo de que no están a tu altura; eres demasiado para ellos.

-Cuanto más te miro, más me gustas.

-No le puedo estar más agradecida a la vida por haberme dado el don de la sensibilidad y de escribir, aunque vaya en contra de los demás.

-¿Te doy un consejo? Lánzate. Ya veremos luego cómo sobrevivimos a la caída.

-Y recuerda, siempre habrá alguien que te quiera tal como eres, y si no, siempre te tendrás a ti mismo.

-Siempre dije que he heredado el carácter de mi padre y la sensibilidad de mi madre.

-A veces me cuesta mucho entender que los demás no sienten ni viven las cosas como yo.

-Juro por quien sea que eres la historia de amor más bonita que he tenido en los días de mi vida.

-Hay sentimientos, conexiones, complicidades, que simplemente son inevitables de tener hacia alguien, y es, o debería ser, humanamente imposible sentirse culpable por ello.

-El que lo ha vivido, lo sabe.

-En mil universos te busqué sin ser consciente
de que tú eras esa estrella fugaz
que aunque pase millones de veces
nunca arraiga en ninguno de ellos.

-Siempre te recordé como aquel cobarde
que soñaba con héroes que llevasen la capa
que a él tanto le pesaba
y bolas de dragón que perdieron sus estrellas
cuyas puntas en el más abismal de los silencios
yo una a una me clavaba.

-A ti, sin embargo, te recuerdo como a ese atleta
que siempre va dos pasos por delante
como aquel que podría ser cualquiera
pero no lo consiguió nadie
Como alguien que cuando no hay hora 
hace un reloj de arena
y cuando no hay lápiz ni papel
dibuja y escribe con sus manos en ella.

-Una vez me dijeron que el amor es como una planta 
a la que hay que regar todos los días. 
¿De verdad tenías tan poca agua
para llenar un vaso
que tuviste que sacarme a la ventana
y esperar que lloviera?

-No puedo dormir.
Tengo una mujer atravesada
entre los párpados.
Le diría que se fuera
pero tengo una mujer
atravesada en la garganta. 

-Noche 4. Me dolió mucho más lo que no dijiste.
Porque hay verdades que son evidentes
aunque nadie te las diga.
Me fui por ti,
porque querías irte
y nunca lo dijiste. 

-Sinceramente, ojalá seamos para toda la vida
Ojalá pasen los años 
y siga viendo tu cara 
al otro lado de la almohada
cuando me despierten los miedos
a mitad de la noche
Sigas despejando mi cielo
de nubes negras con tu sonrisa
Borrando con tus manos
las cicatrices de mi piel
en cada uno de nuestros roces
Ojalá, seamos para siempre
y ojalá no me equivoque. 

-Precisamente por haber sido tan feliz
hay algo que aprendí hace tiempo;
podemos rompernos muchas cosas
pero nada se rompe nunca tanto como un corazón.

-A ver si comprendes, amor mío, de una vez, que lo que está destinado a ser, será. Que pese a los miedos, huidas y olvidos, siempre habrá lugares, personas y una amplia gama de probabilidades danzando en torno al azar (o al destino) que unan y hagan que suceda, tarde o temprano.

-Los sentimientos nunca van a dejar de sorprenderme. Cuando piensas que no vas a sentir esto nunca, o que no vas a volver a sentir aquello igual, de repente un día vas y lo sientes más.

-Creo que uno de los sentimientos más bonitos que existen es cuando crees que no vas a poder volver a sentir algo tan fuerte por nadie y llega alguien que sin que te des cuenta te abre el cielo y te enseña que estabas equivocado.

-Creo que lo más importante que te puede decir alguien es que le has marcado la vida. Porque al final ésta se trata de conocer y despedir personas, y lo que importa es el aprendizaje, las experiencias y todo lo que esa persona haya dejado en ti antes de marcharse. Lo importante no es tanto el irse o quedarse, sino marcar a bien la vida de los demás.

-Por favor, dejemos de pensar que las relaciones humanas se acaban porque las personas pierdan el aprecio. Es muy cierto que cada persona tiene un tiempo determinado en nuestra vida, y, a veces, aunque sigamos sintiendo el mismo cariño y amistad que antes, pues simplemente cada uno evoluciona a su manera y elige su propio camino, y, en algunos momentos y casos, esos caminos son distintos y no se puede ir en el mismo. Es tan sencillo como eso. 

-Qué infravaloradas están las chicas que te encuentras en el baño. Esas que sin conocerte de nada te miran con afabilidad y te dicen "entramos juntas, si quieres". Esas que no te miran por encima del hombro, que te tratan como a una igual, que te cogen papel higiénico y comparten su maquillaje contigo porque se fijan en que se te ha corrido un poco el pintalabios. Esas que en cinco minutos te han hecho un resumen de su vida y te han contado que están ilusionadas porque fuera hay alguien esperándolas, y aún así tienen tiempo de escucharte a ti. Ojalá todas las chicas fuesen iguales.

Me importa una mierda

Me importa una mierda
de qué color tengas los ojos
o la piel
Me da igual qué estilo de vestir tengas
o de dónde vengas
Me da igual tu puto físico
de los pies a la cabeza
Lo único que me importa
es que seas del tipo de persona
que cuando aparece
las cositas se me arreglan

Sobrevivir al amor

Aquí de amor no se muere nadie 
y te lo dice alguien que estuvo al borde del precipicio 
y lo saltó

Come bien 
bebe mucha agua 
descansa las horas que tienes que descansar
Despídete de la persona si puedes 
Sal, diviértete, conoce gente 
escucha mucha música 
Haz cosas que te hagan feliz 
Escribe, lee un buen libro 
uno que te aporte cosas importantes 
Contágiate de la risa de los demás
ve a la playa los veranos 
y abrígate bien en invierno

Y cuando menos te lo esperes
empezarás a ver la vida otra vez con ilusión
y quizás un mechero nuevo encienda tu corazón