viernes, 10 de febrero de 2023

Reflexiones

-Pídeme cualquier cosa, menos que deje de escribir. Sencillamente porque no puedo.

-Cuando sonríes me muero, y siento un campo en pleno día de primavera.

-Todavía sigo siendo yo. Ahora tengo más quemaduras, pero tú sigues siendo la única de tercer grado.

-La familia no siempre es de sangre y para mí la mía siempre van a ser mis amigos.

-Todos saben que te quise, pero nadie sabe cuánto.

-Te dije que acabaría con esta puta adición de mierda a ti. Lo que no sabes es que a día de hoy todavía sigo aguantando el mono como puedo.

-Me da muchísima pena pensar y saber que las personas, tanto de mi círculo como ajenas, nunca van a tener ni puta idea ni de la cuarta parte de lo que realmente llevo, tengo y soy por dentro.

-La gente no sabe escuchar, no tiene paciencia, no sabe tratar, no tiene empatía. La gente no sabe reconfortar ni arropar a los demás cuando más lo necesitan, porque ni siquiera saben identificar ese momento.

-Sigue con tu vida, amor mío, y quizás algún día, cuando me eches de menos, encuentres alguna página perdida entre cualquiera de mis libros que te sirva de bálsamo para mi ausencia.

-Cuando todo acabe quizás no pueda decir grandes cosas de mi vida. Pero, al menos, sí que tuve unos buenos amigos.

-Es horrible la sensación de sentir que no le puedes contar a nadie cómo te sientes. Para que luego pregunten para qué sirve la poesía. Ella siempre escucha y arropa, a todas horas, sin objeciones.

-Me entristece mucho pensar que las personas siempre se van a quedar con lo que les decimos o les hacemos, pero nunca van a tener ni idea de todo lo que nos callamos o dejamos de hacer por ellas, y es justamente ahí donde más demuestras que de verdad quieres a alguien. Tan irónico como cierto.

-Nunca te sientas culpable por querer demasiado a alguien. El amor nunca puede ser malo, el amor purifica, vitaliza, engrandece. Incluso cuando no sea correspondido, tú llevarás siempre esa dicha contigo, y la otra persona, sin embargo, la desgracia de no volver a sentirse así de querida nunca más.

-Ya no recuerdo quién me dijo hace años después de leer algunos de mis escritos que mi único afán era querer ir de bohemia, pero sea quien fuese, le acompaño profundamente en el sentimiento por no poder ser capaz de entender el arte de escribir. Tiene que ser bastante jodido vivir sin sentir nada cuando lees. La verdad, no quiero ni imaginármelo. 

-Con el paso del tiempo he entendido que cuanto más quieres sacarte algo del corazón, más hondo se te clava, y que por mucho tiempo, distancia y cosas que pasen, hay ciertas personas que son, sencillamente, irremplazables, irrepetibles, y puedes echarle alcohol a la herida de la ausencia, incluso llegar a emborracharte, pero no hay nada en el mundo que borre, jamás, la cicatriz que deja. 
Porque al final, siempre vas a volver al mismo punto de partida, una y otra vez, como si llevaras toda la vida andando en círculos, como si nunca dejara de llover.

-A veces confundimos el amor
porque dicen que éste es simplemente
el anhelo de salir de uno mismo
y desde que lo creo sentir por ti
no he podido ser menos yo
ni echarme más de menos.

-Te miro y tengo cien cosas claras
te he querido dos veces
y te volvería a querer noventa y ocho más

Te miro y solo tengo una pregunta:
¿Cómo puede alguien 
enamorarse tan fuerte
                          tan dentro
                                tan de verdad?

-Te he echado de menos
como Abril a sus lluvias
y más que Mayo a sus flores
Te he echado mucho de menos
como esa cuenta atrás de un niño
el seis de enero
como un gato que no sabe
volver a casa
como un esquimal 
cerca del mar.

martes, 17 de enero de 2023

Mundo propio

Me he sentido toda mi vida 

metida dentro de una burbuja de cristal

transparente a medias

donde los demás podían mirar hacia dentro

pero yo no podía ver lo que había fuera

y aparentemente frágil

en la que cualquier roce la podía arañar

pero ningún golpe la podía romper

He sentido toda mi vida

miles de miradas inquisitivas

y cientos de manos que intentaban sacarme de ahí

como en un eterno susurro que repetía una y otra vez:

“ven, conoce el mundo tal y como es”

Yo no sé si la burbuja me puede proteger

o si son los demás los que me intentan proteger de ella

porque a veces no sé qué es mejor

ser uno más en el mundo real

y encajar con sus ideas

o ser uno mismo en el tuyo propio

aunque todos puedan verlo

pero nadie mirarlo ni comprenderlo

viernes, 6 de enero de 2023

Gravedad

Me preguntas si te he querido alguna vez
y te respondo que no he conocido manera más bonita
de desafiar la gravedad
que bailar entre tus brazos
o cuando en ellos me llevabas
a estrellarnos contra el mar
Me preguntas si te he querido alguna vez
y lo cierto es que jamás he deseado tanto
(ni he tenido motivo para hacerlo)
que mis pies no vuelvan a tocar el suelo

Tendré que aprender a vivir con la gravedad.

miércoles, 28 de diciembre de 2022

Tributo al sexo

A veces solías decirme que te encantaba estar dentro de mí

me mirabas como cuando después de esperar lo que parece ser mucho tiempo suena el microondas

y me comías como el que se deja el mejor plato siempre para el final

A veces solía subirme a horcajadas encima de ti

y contarte uno a uno los lunares de la cara

sudores fríos bajando por la espalda a la mayor escala

A veces solías ser tú el que se subía encima 

para luego pedirme que volviera a bajar

pero siempre íbamos en línea recta

apretándonos fuertes las manos cuando ya no sabíamos diferenciar el límite entre sueño y realidad

Cualquier sitio parecía buena idea para seguir este ritual

desde una cómoda cama hasta una vieja lavadora

tú cuerpo temblando al rozar el orgasmo

mi mente loca entrando en coma

Hoy he soñado con tu cara congelada en el tiempo

justo cuando estabas a punto de cruzar ese límite

y creo que he sido yo la que (me) he corrido a(l) desdibujarlo 

como si sólo fuera una línea tonta

que corta y divide

en dos al papel más mojado

Tenía que conocerte a ti

Tenía que conocerte a ti para entender que tener algo claro

no significa no tener dudas

sino tener el valor, las ganas y la seguridad

de lanzarte al vacío aún con ellas

porque puede salir bien

porque puede merecer la pena

Tenía que conocerte a ti para entender que tener algo claro

no quiere decir que no se tenga miedo

sino que se está decidido a mirarle a los ojos de frente

y enfrentarlo

Tenía que conocerte a ti para entender que tener algo claro

no implica que sepas el camino

ni el cómo hacerlo

pero sí que después de perderte

después de equivocarte

permanezcas en el intento

Tenía que conocerte a ti para entender que a veces tener algo claro

significa no tener claro nada

excepto una cosa;

descubrirlo con la misma persona


H

Capaz

Creo que nunca voy a ser capaz de sobreponerme a tu sonrisa

cuando me miras desde arriba

y yo solo tengo ganas de subir para besarla

Creo que nunca voy a ser capaz de decir verdad más grande

que en mis manos abarco el mundo entero

cuando se entrelazan con las tuyas

Creo que nunca voy a ser capaz de besar

con menos necesidad de aire

acariciar con menos prisa

y abrazar con más fuerza

Creo que nunca voy a ser capaz de entender

qué clase de conjuro habita en mí

que me hace quererte 

como si se pudiera hacer eterna

a una estrella fugaz


H

Lecciones de vida

Yo siempre he estado muy equivocada con la vida ¿Sabéis? Traté de creer ciegamente en una que no tenía ningún sentido, una en la que todo fuera diversión, pasárselo bien, y donde todos fueran buenos amigos y amigos de todos, hasta que la real me dio la hostia más grande que he recibido nunca. Ahora entiendo que la vida no es una risa constante, que hay cosas que hay que trabajarlas, y momentos para todo. Entiendo que hay amigos de bares, y amigos reales. Ahora he entendido que en los momentos duros no va a venir nadie a salvarte porque esos te los tienes que comer tú solo y tener los putos cojones de sacarte a ti mismo adelante, porque esa es la vida, a la única persona que está claro que vas a tener siempre es a ti mismo. He entendido que a veces con quererse no es suficiente, que a veces hay que dar la cara, hablar las cosas y cuidar de la relación, porque si no no sirve para nada. Y he entendido que otras solo te vas a encontrar con palabras frías que corten más que el propio hielo, y entonces sabes que por mucho que quieras, ahí no es. He entendido que a la vuelta de la esquina te puedes encontrar muchas cosas buenas, pero tienes que aprender a encontrarte y salir de las malas. Que a veces la familia es solo cuestión de compartir sangre, y que ese cariño lo puedes encontrar sin embargo en el vecino de en frente, o en aquella persona que viene de otro país buscando una vida mejor. Que todos queremos lo mismo, ser felices, pero muchas veces no sabemos hacer felices a los demás, y todavía pretendemos que los demás sí nos lo hagan a nosotros siempre. No es justo. Que se nos llena la boca diciendo que no somos superficiales, pero nos empeñamos en demostrar que sí lo somos porque salimos corriendo por la puerta de atrás en cuanto vemos algo que no nos gusta y encima mentimos diciendo que fue por otra cosa. Que somos cobardes, que no luchamos por lo que queremos y esperamos sentados a que la vida nos lo traiga en bandeja como si de verdad lo mereciéramos sin haber movido un puto dedo. Que somos egoístas, orgullosos, rencorosos. Que utilizamos a las personas como si fueran piezas de ajedrez y no tenemos en cuenta que son personas con sentimientos igual que nosotros. Que no cuidamos de las cosas, ni de las personas, pero luego pretendemos que no se vayan de nuestro lado. Que no valoramos lo que tenemos. Ni siquiera valoramos nuestra propia vida. Y es justo lo que hoy yo quiero hacer, porque a mí la mía me ha enseñado muchísimo, y yo sí le estoy muy agradecida.

Vacío

Ya es fin de semana
Me pongo guapa y salgo a la calle
Mientras me río te cruzas en mi camino

y de repente las risas llegan hasta tu coche

En menos de dos minutos estamos desnudos

y en menos de dos segundos ya no sé

si estás encima o abajo

pero tengo algo claro

esto se acaba cuando tú acabes

Arrancas, me abres la puerta

y me voy a casa andando

menos mal que encuentro las llaves

Vuelve a ser fin de semana

esta vez tendré más suerte

acabo en tu cama

y tú por lo menos me dejas quedarme a dormir

pero te hablo del amor

y me miras con cara de qué es eso

Me despierto en ropa interior

al lado de un hueco vacío en la almohada

y de un móvil del que nunca recibiré una sola llamada

Mi madre me pregunta dónde he estado

y yo solo puedo pensar

en el siguiente fin de semana

maquillar un poco el vacío

y volver a conocer a alguien

que se encargue de desmaquillarlo

Locura y felicidad

Yo creo que si me muriera ahora, podría estar satisfecha, después de todo, con la vida que he vivido.

He mirado a los ojos a mi amiga y me he reído como si me lo fueran a prohibir el resto de mi vida.
He bailado hasta no sentir las piernas y no escuchar el ritmo de la canción.
He hecho el amor en la orilla de la playa una noche de luna llena y luego he corrido a unos trescientos kilómetros por hora hasta estrellarme con la ola más grande que había visto nunca.
He descubierto otra forma de hacerle cosquillas a alguien: escribirle poesía en la planta de los pies.
He cogido a un niño en brazos y me he contagiado de su inocencia y su felicidad, y me han llevado a mí en brazos cuando estaba medio dormida y sin fuerzas, con beso de príncipe azul incluido.
He tocado el cielo y el infierno con la punta de los dedos de las manos, en cada beso, en cada abrazo, en cada caricia.
Y he conocido el amor, uno que me enseñó que nada de lo anterior realmente importaba si no estaban sus buenas noches al final del día.

Sí, he sido muy feliz, aunque haya estado muy loca, y es precisamente eso por lo que la gente me querrá u odiará, es ese punto de locura el que lo marca todo, y me alegro, me alegro mucho.

domingo, 13 de noviembre de 2022

Atisbo de suerte

Eres un pálpito al corazón

con un te quiero al oído 

a las tres de la mañana

un abrazo que abarca miedos

una caricia en caída libre

desde el punto más alto de mi espalda

Eres un beso con los ojos cerrados

con ticket de ida para visitar el cielo

un atisbo de suerte

escondido entre tus labios

con forma de trébol

Eres la contradicción a todos los “no” que he respondido 

cuando me han preguntado por el amor

siempre me creí muy experta

cuando la realidad era bien distinta:

no tenía ni puta idea

hasta que aparecisteis tú y tu sonrisa

Eres todos los “sí”

a las preguntas sobre mi futuro

y cada uno de los “ojalá”

que me respondo a mí misma

cuando hablo conmigo

Eres el argumento perfecto

el único motivo que necesito

para saber que ahora sé

qué se siente cuando amas


y el alma no necesita testigos

H

jueves, 10 de noviembre de 2022

Tres años, dos meses y un día

A veces te imagino apareciendo por la misma esquina que te fuiste
caminando con paso firme hacia mí
y con una sonrisa tan amplia que dejas ver todos tus miedos
teniendo el valor de presentármelos por primera vez en tu vida

A veces nos imagino en la esquina fría del sofá
olvidándonos por un ratito de que es invierno
y de que han pasado tres años, dos meses y un día
olvidándonos en los brazos de alguien más

A veces, cariño mío, me acuerdo de ese par de cobardes
que se juraron un mal escrito "para siempre"
y se cansaron al rato

Y te prometo que sólo a veces
lo borro y puedo olvidarlo. 

martes, 8 de noviembre de 2022

Sherbrooke, 1994

Te fuiste un apagado día de noviembre. Me dejaste la sombra de tus labios anclada en mi cuello como un fantasma. No te dignaste a mirarme a los ojos mientras me decías adiós, y tu partida hizo de mis manos un témpano de hielo más frío que la nieve que cubría el tejado de la que fuera nuestra casa. Jamás olvidaré tus pasos al irte, esa manera de caminar tan particularmente tuya, ganando metros para separarnos. Me queda el recuerdo de esa esquiva mirada, que saltaba de esquina a esquina evitando los obstáculos a su paso, como la mía. Me queda la ruidosa lluvia que vendrá de la mano de diciembre para recordarme que la vida sigue ahí fuera, y un par de marcos rotos que intentaré arreglar aun sabiendo que se han ido contigo. Me queda lo vivido; la sensación de desafiar la gravedad del suelo bailando entre tus brazos, el cristal de tu copa manchado del rojo carmín que pasó de labio a labio, la complicidad de nuestros cuerpos tras cometer el mismo delito, una infinita vez más. Me queda la esperanza de que en tu memoria quede siempre un efímero atisbo de tus manos con las mías cuando caíamos del precipicio y no sabíamos a lo que aferrarnos, aunque te bastara pisar tierra firme para soltarme.