Gracias a Antonio
por haberme caído del cielo
cuando dicen que de ahí lo único que cae es la lluvia
Gracias a Dylan
por ser la pieza que nunca se mueve del tablero
Gracias a Carolina
por ser el colibrí que sabes que más tarde o más temprano
siempre regresará a casa
Gracias a Esperanza
por su terremoto que te tambalea hasta los cimientos
Gracias a Rafa
por su brisa de aire fresco los días de infierno
Gracias a Pablo
por perpetuar la infancia y atar bien fuerte el hilo rojo
Y gracias a Cristian, que no a Piraña,
por hacer de espejo
y reflejarlo siempre todo
No hay comentarios:
Publicar un comentario