sábado, 9 de agosto de 2025

Las cosas que ayer no te dije, pero sabes

Podría haber elegido verte y no mirarte, podría no haber cerrado el signo de interrogación y dado por hecho que uno no puede quedarse a vivir para siempre en el pequeño espacio que un efímero tal vez le acaba cediendo a un firme no. Podría haberme comido las ganas crudas de ti y no esperar a que ardieran después de que me hablases. Podría haberme arrancado las trece espinas de tus doce rosas, ponerlas en fila y obligarte a pasar descalzo y sin guantes. Podría haberme puesto los zapatos antes de entrar por la puerta grande de tu resbaladizo corazón. Podría haber pintado de fluorescente el cartel de salida de emergencia la noche que volviste a besarme, pero sobre todo, podría haberme sellado los labios antes de hacerlo yo. Podría decirte que pararas, que basta, que el viaje ha sido demasiado largo y quiero bajarme en la próxima estación, pero vaya, si el tren es tuyo parece que para eso tendría que descarrilar. Podría borrar dos de los tres puntos suspensivos en cada carta que te escribí. Podría a mi corazón hacerle una limpieza a fondo y un exorcismo a todos los fantasmas que llevasen tu nombre. Podría, podría y podría, seguido de tantas cosas, si pudiera dejar de estar enamorada de ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario