Que escribo es un hecho
que me duermo en brazos ajenos una falacia
que desarmo todos los bolígrafos que veo es un atrevimiento
y que me enredo en las manos que me atrapan
una trampa
Que miro mucho al cielo es una costumbre
y que hablo con las estrellas una suerte opacada
Que leo los ojos y desoigo las palabras es una osadía
que me ha hecho llevar tatuadas infinitas madrugadas
Que creo que cuando dicen que el amor está en el aire
hablan del sol acercando sus labios a la comisura del mar
es una certeza absoluta
y que cuando viajo ocho mil kilómetros sobre tu espalda
todavía me parece que no he visto suficiente mundo
sencillamente es una auténtica locura
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