viernes, 10 de enero de 2025

Querer como quieres tú

Sé que serías la persona
que me prepararía París en un cuarto
que en tres minutos me recogería
para recorrer el mundo entero

y que me subiría a los rascacielos

solo por el placer de verme sonreír

con la luna de fondo

Sé que serías la persona

que no necesitaría cumpleaños ni navidades

para pintar estrellas en el techo

y tener cientos de detalles

con papel de envolver roto

Sé que serías la persona

que se lo apostaría todo al trece

y al verde de mis ojos

Sé que serías la persona

porque te he dado la mano

y siempre

me has cogido en tus brazos

Entre blancos y negros hay claros y grises

Claro que no hiciste las cosas tan mal
¿Qué es hacer las cosas bien?
Yo necesité una eternidad

para leer y comprender

lo que decías en lo que parecía

tu particular tablero de ajedrez

Que no se trataba de ganar

sino de no perdernos

¿Y quién sabe jugar así?

Solo sé que ahora me gusta menos el invierno

y más lo poco que conservo de ti

que mi mirada aún te busca

y mis manos están deseando

que me vuelvas a robar el abril

Si te preguntas si aún te echo de menos

Mis ojos se siguen desviando hacia la puerta
por si te veo aparecer
me imagino abrazándote

por todo lo que no te abracé

Si te preguntas si aún te echo de menos

tengo la sensación de ser 

esa multiplicación por cero

a la que le da igual

qué número se ponga por delante

como dividir lo que un día se sumó

entre restas que dejaban decimales

aspirando a ser números enteros

Si te preguntas si aún te echo de menos

soy la comilla mal cerrada

de la frase que me dijiste

antes de marcharte

y callarnos los versos

jueves, 9 de enero de 2025

Roma

Una parte de mí quiere estar contigo
en la esquina de cualquier bar
robando servilletas para escribirnos poemas

que ensombrezcan al “gracias por su visita”

La otra cree que aún estamos muy lejos

de ser ese tipo de desastre

que podría parecerse a Roma

por lo bonito de sus ruinas

Y entre escombros y letras torcidas

echo de menos

lo que un día hicimos de más

Una parte de mí me dice que te escriba

la otra que cualquiera sabe

que las ruinas son bonitas

porque nadie las debe tocar

viernes, 3 de enero de 2025

Crónicas de una historia que podría ser la nuestra

“El mar crea las olas para poder abrazarse a sí mismo” fue la frase que estaba escribiendo cuando me dijiste el primer “te quiero”. En cuanto a quererte a ti, puedo decir que se siente como el deshielo de los glaciares, como todas aquellas restas que en realidad solo son sumas disfrazadas de cero, porque ya nos lo gastamos y lo vivimos todo. Quererte se siente como una nota pisada por otra, creando una melodía que aún así es bonita y te roba todos los silencios que guardabas como tesoros. Quererte se siente como darle la vuelta a lo que ya estaba del revés, como una elección dicotómica apostándolo todo al negro porque el rojo ya lo llevas tatuado en la piel. ¿Cómo podría decírtelo? Quererte es como practicar un deporte de riesgo sin llevar línea de vida, es la adrenalina que se siente al estar en el punto álgido de la gravedad cero, es la tierra firme que pisas cuando caes, y las manos que dibujan los contornos de tan hermoso baile de tres. Del día que me dijiste que siempre sería el amor de tu vida solo recuerdo pensar que yo no sé si eres el amor de la mía, pero sin duda, le das vida a mi amor, y eso ya es mucho más de lo que mataría por estar viva.

jueves, 2 de enero de 2025

Recíproco

No puedes pasarte la vida esperando un amor que no llega, un amor que ni siquiera sabe si quiere llegar. No puedes tejer sin hilo su mirada entre atardeceres imprecisos, porque te pierdes el sol. No puedes dejar las cosas preparadas, suspendidas en el infinito del tiempo, porque quizás venga algún terremoto en forma de caricias que lo cambie todo de sitio. No puedes dejarle la puerta abierta todos los inviernos, porque alguno de ellos, se te congelará la casa contigo dentro. No puedes llamar amor a una espera interminable que se sucede entre lluvias torrenciales, descosturas incorregibles y óxido irreparable. No puedes porque eso no es amor, es desamor. Y el día que de verdad lo conoces, lo entiendes. Sí, queremos de distinta manera, pero siempre siempre siempre, nos merecemos que nos quieran con la misma intensidad, nos la demuestren de la manera que sea. Así que, eso es el amor. Intensidades de amplia gama, musicales, literarias, de contacto, de miradas, de palabras, que le hacen coro a un preciso y precioso recíproco.

martes, 31 de diciembre de 2024

Mujeres

Las mujeres somos
las de la intuición
las de la sensibilidad
las de la poesía
las de los amores imposibles
las de la lágrima escondida
Las mujeres somos
las del pozo de secretos
las de la compasión compartida
Somos las que bailamos
descalzas entre notas de pianos
y pieles desnudas
sin quitarse la ropa
Las mujeres somos las de la insistencia
las del beso a bocajarro
las de las ilusiones rotas
pero vivas
Las mujeres somos
y seremos
y solo por eso
a ti no te debo nada
y a mí me debo la vida

lunes, 23 de diciembre de 2024

Romper el círculo

Andar en círculo tiene una gran desventaja, y es que siempre vas a acabar en el mismo sitio en el que empezaste. Andar en círculo es recorrer una y otra vez todos los puntos que ya conoces, incluso aquellos que ya sabes que te hacen daño. Andar en círculo es pisar las huellas por querer hacerlo seguro, es como escuchar un disco rayado, como cuando la solución al problema es volver al enunciado. Los círculos viciosos son como seguir miguitas de pan que uno mismo ha ido dejando en el suelo en un intento de autosabotaje. Es una profecía autocumplida, es como dar vueltas infinitas a la rotonda por el miedo a coger la salida que no era, cuando quizás, en el fondo todas valen. Y puedes andar en círculo en las relaciones interpersonales, en tus pensamientos, en tus acciones, en tu estilo de vida, en infinidad de aspectos. Si nos paráramos a pensar cuántos kilómetros llevamos hechos solo en ese círculo, entenderíamos la cantidad de mundo que nos hemos estado perdiendo. El ser humano es un animal de costumbres, pero si te acostumbras a romper el círculo, y digamos que, por ejemplo, empiezas a andar en una línea que tampoco es recta, podrías encontrarte cosas diferentes, y maravillosas, en cada curva que apareciera.

Para María

Tú hiciste que me gustase la Navidad
y ahora cuando veo las luces
solo puedo recordarnos en todos los bancos
hablando de lo mismo de siempre
mientras me llamabas “Lu” al final

Cada estrella que se ilumina por la calle

me clava una a una

todas sus puntas

en forma de tu sonrisa

o del recuerdo que guardo de ella

Han sido Navidades tristes sin ti 

y sé que esta no será diferente

He tardado seis años en decirte lo muchísimo que te echaba de menos

y últimamente te echo tanto

que hasta duele

Adverbios

Algún día te contaré el secreto 
de cómo bordaste en mis oídos 
con un susurro tu nombre
el por qué de mi piel erizada
cuando la tocan como a un piano
tus hábiles dedos
el dónde pasé las tres mil quinientas noches
que me aguanté los te quiero
al filo de la garganta mientras no estabas
y el cuándo he querido quedarme
dormida en tu pecho
entre dos madrugadas de lluvia de invierno
que se reduciría a la palabra siempre
Y solo entonces, amor
podrías empezar a comprender por qué tú
y de nuevo siempre
has sido y serás el de mi vida
el de esta
y el de todas las siguientes

viernes, 20 de diciembre de 2024

Si dices muchas veces la mentira se convierte en verdad

¿Sabes eso del que se acaba creyendo sus propias mentiras?
Pues yo te mentiría hasta creérmelo
así que por si funciona
voy a seguir diciéndote que sí

que de esa manera ya no te quiero

que de hecho dejé de hacerlo hace mucho tiempo

que no me duele

para nada

no estar contigo

y que el vacío del pecho

no se hace más grande cada vez que te vas

Pero ¿Sabes qué pasa?

Que por mucho que la disfrace

esa seguirá siendo siempre

de todas 

la única verdad

jueves, 5 de diciembre de 2024

Las personas a las que queremos

Supongo que lo que pasa con las personas a las que queremos es que no necesitamos que estén en nuestra vida, pero que estén nos hace felices. Cuando no queremos a las personas de una manera patológica y estas se van, podemos seguir siendo felices, pero cuando están, complementan nuestra felicidad. Una vez que entendemos esto, sabemos que sin ellas podemos seguir teniendo una vida plena y feliz, y que estará bien, pero que cuando vuelvan, inevitablemente, vamos a sentir un mordisco cálido en el pecho que nunca se parecerá a otras sensaciones, y que, indudablemente, nos hará un poquito más felices, aunque solo sea durante ese breve instante. Y esa es la raíz para ser capaces de pararnos más a disfrutar de la felicidad que conseguimos estando solos; dejar de compararla con otras, y simplemente, abrazarla como es.